La misión Artemis II: volver a la Luna para estar más cerca de Marte

martes, 7 de abril de 2026

07/04/2026 – En medio del renovado interés mundial por la exploración espacial, la misión Artemis II vuelve a poner a la humanidad frente a un horizonte tan fascinante como desafiante: regresar a la Luna.

En las últimas horas, se conoció que sus cuatro astronautas —tres estadounidenses y un canadiense— lograron batir el récord de la mayor distancia recorrida por seres humanos desde la Tierra, superando los 406 mil kilómetros y dejando atrás la marca histórica del Apolo 13. Sin embargo, más allá del dato técnico, la misión reabre preguntas profundas sobre el sentido de esta nueva carrera espacial.

Durante el vuelo, los tripulantes de la cápsula Orion permanecieron incomunicados durante 40 minutos y realizaron tareas de observación de la superficie lunar, incluyendo su cara oculta, en una experiencia que vuelve a poner en primer plano la relación entre la humanidad y el universo. Pero, ¿para qué volver a la Luna? ¿Qué nos dice este avance sobre nosotros mismos y sobre el cuidado de nuestra propia casa común?

En este contexto, la mirada del astrónomo y divulgador científico Guillermo Goldes aporta una reflexión que va más allá de lo técnico para adentrarse en lo humano. En uno de sus planteos, invita a comprender que la exploración del espacio no puede desligarse de lo que ocurre en la Tierra, ni de los desafíos que enfrentamos como sociedad.

“Hay un montón de gente que ya ha pensado todo esto, lo ha trabajado, ¿no? ¿Y por qué hoy podemos ver más lejos? Justamente porque estamos arriba de ellos, ¿no? Entonces me parece que el tema de la importancia de conocer… para no estar improvisando, para no estar inventando”, señala, poniendo en valor la construcción colectiva del conocimiento y la necesidad de una mirada profunda frente a estos avances .

En esa línea, Goldes también advierte que muchas veces las explicaciones simplistas no alcanzan para comprender fenómenos complejos. Y eso no solo aplica a la ciencia, sino también a la realidad social y humana: “Tenemos que tener mucho cuidado porque cuando dicen el bullying fue el que provocó este tipo de situaciones, en realidad tendríamos que cambiar la mirada y preguntarnos… ¿qué hubiera pasado si el grupo de compañeros hubiera sido contenedor? Cambia absolutamente”, reflexiona , en una mirada que, aunque referida a otro ámbito, interpela también la forma en que analizamos los grandes procesos.

Así, la misión Artemis II no solo representa un hito tecnológico, sino también una oportunidad para repensar el lugar de la humanidad en el cosmos. Tal vez, como sugiere Goldes, el verdadero desafío no sea únicamente llegar más lejos, sino comprender mejor desde dónde partimos y hacia dónde queremos ir. Porque, en definitiva, cada avance científico también es una invitación a mirar hacia adentro y preguntarnos qué tipo de mundo estamos construyendo aquí, en la Tierra.