La guerra en Medio Oriente vuelve a sacudir los mercados

jueves, 12 de marzo de 2026

12/03/2026 – La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a generar un fuerte impacto en la economía global y, particularmente, en los mercados energéticos. Las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán reactivaron la preocupación por la estabilidad del suministro de petróleo, lo que provocó una suba significativa en el precio del barril y una creciente volatilidad financiera a nivel internacional.

Uno de los puntos más sensibles de la crisis es el estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio energético mundial. El analista internacional Bruno Tondini explicó que el temor a una interrupción en esa zona es uno de los principales factores que impulsan la suba del crudo.

“El problema que estamos teniendo con todo esto de lo que está ocurriendo en Medio Oriente tiene que ver con el aumento del petróleo. No solamente por la guerra en sí, sino por la situación geopolítica de la región y, sobre todo, por el estrecho de Ormuz. Estados Unidos le ha dicho claramente a Irán que si ese paso estratégico es minado, la respuesta será mucho más violenta que lo que estamos viendo actualmente”, señaló.

El analista recordó además la enorme importancia estratégica de ese corredor marítimo para el mercado energético global.

“Por Ormuz pasa el 20% del petróleo mundial y cerca del 18% del gas licuado. Por eso cualquier amenaza en esa zona provoca inmediatamente un aumento exponencial del valor del barril. Hoy ya estamos viendo el petróleo nuevamente cerca de los 100 dólares y eso genera caídas en bolsas europeas vinculadas a la incertidumbre sobre lo que puede pasar en los próximos días”, explicó.

El encarecimiento del petróleo ya comenzó a trasladarse a distintos sectores de la economía. Uno de los más afectados es el transporte aéreo, donde el combustible representa uno de los principales costos operativos. Varias aerolíneas internacionales y también compañías que operan en Argentina anticiparon ajustes en el precio de los pasajes para compensar el incremento del combustible.

Según Tondini, este fenómeno evidencia cómo los conflictos geopolíticos en regiones estratégicas terminan repercutiendo rápidamente en la vida cotidiana de otros países.

“Cuando se produce una crisis de esta magnitud, el aumento del petróleo genera también un aumento de los costos internacionales: suben los seguros de los fletes, el transporte marítimo y todos los servicios vinculados a la logística global. En definitiva, lo que ocurre en Medio Oriente termina impactando en la economía de todo el planeta”, advirtió.

Frente a este escenario de incertidumbre, los países del G7 convocaron una cumbre virtual de emergencia para coordinar medidas que permitan contener el impacto económico de la crisis y estabilizar los mercados energéticos. Entre las alternativas que se analizan figura la liberación de reservas estratégicas de petróleo para intentar moderar el aumento de precios.

Sin embargo, el analista advirtió que la solución de fondo dependerá de una salida política al conflicto.

“En principio la idea es liberar reservas internacionales de petróleo para intentar bajar los precios, pero lo más importante es ver cómo se va a resolver el conflicto y cuánto va a durar. Si esto no se resuelve rápidamente, el problema económico para el planeta puede volverse cada vez más profundo”, concluyó.

En este contexto, los gobiernos y los mercados siguen con atención la evolución de la crisis, conscientes de que cualquier escalada adicional podría profundizar la volatilidad financiera y presionar aún más sobre la inflación global.