Colores humanos: Últimos días en la Habana

viernes, 21 de abril de
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Como cada miércoles, los cines en Sevilla celebran el “Día del espectador” y bajan el precio en sus entradas, obviamente ahí estaba yo, fan de cortar la semana con estrenos no tan publicitados por los grandes medios. Un colega me recomendó ver Últimos días en la Habana y fuí a la sorpresa, no sabía absolutamente nada de este film.

 

La gran ventaja de hacer este tipo de cosas es que no sabes absolutamente nada y vas suponiendo, de acuerdo a tu acervo de conocimiento cuáles son los posibles descenlaces (Algo que como aspirante a guionista es muy común).

 

 

La propuesta del director cubano Fernando Pérez para la 20º edición del Festival de Málaga, es una historia que tiene como protagonistas a dos amigos: Uno de ellos, Diego, está enfermo de sida y la persona que lo cuida, busca los permisos para irse a los Estados Unidos. Este último personaje, Miguel, nos conduce por los recovecos de la vida cotidiana de Cuba. Una serie de personajes pasan por sus vidas y nos enseñan, con un color humano increíble, las relaciones que se tejen un torno a un mismo edificio.

 

 

SINÓPSIS: “Miguel sueña con huir a Nueva York, a la espera de un visado que no llega. Diego sueña con vivir. Postrado por el SIDA, libera toda su energía desde el camastro del solar en que vive. Una galería de sugestivos personajes rodea a la pareja de amigos. Cuando por sorpresa llega el visado, el destino colocará a todos ante una inusitada decisión”.


Una isla se desnuda desde adentro, con una descripción que tiñe la imagen hasta el último detalle, con personajes tan humanos que nos hacen sentir desde el minuto 0. La cinta nos invita a reflexionar en torno a la cotidianeidad, los sueños, las relaciones con quienes nos rodean, la situación del otro que padece una enfermedad o injusticias sociales. Una película que sin dudas te hace pensar hasta el final qué cosas podemos hacer para ayudar a cambiar el mundo.


En un momento de la historia, un personaje pregunta a Diego “¿Qué hora es?”. El le responde “No sé, en esta habitación no existe el tiempo”. Un retrato de una ciudad, una fotografía de la vida en Cuba, un destello que nos permite mirar hacia dentro, hacia nuestras raíces y nuestra tierra. Sin duda nos queda mucho por aprender en el compartir ¿No? y aún más cuando nos permitimos acercarnos, sin prejuicios, a las realidades que nos rodean.

MIRA EL TRAILER:

 

 

Si bien la peli se acaba de estrenar, si no tenés la oportunidad de verla en el Cine, te recomiendo que te la agendes porque luego de verla tu forma de ver el mundo será un poco distinta. Si lo hacés, espero que te conmueva tanto como a mi. 

 

 

Ana Belén Jara