¡Ayúdanos a dar el paso!

viernes, 6 de abril de
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¡Ayúdanos a dar el paso!

Como Pedro, Andrés, Juan y Santiago.

Que no dudemos y seamos capaces de dejar todo

para ponernos en camino, tras tus huellas,

en seguimiento activo, ofreciendo la vida,

dando lo mejor de nosotros para que otros

puedan vivir mejor y llegue el Reino.

¡Ayúdanos a dar el paso!

Como María, la madre, nuestra madre.

Que aprendamos a decir con ella

“Aquí estoy Señor que se haga en mi tu voluntad”.

Que no seamos mezquinos, que entreguemos la vida entera

y la ofrezcamos para encarnar a Jesús

en la historia y la realidad de nuestros días.

¡Ayúdanos a dar el paso!

Como Zaqueo, que no dudó y cambió su vida

cuando tú le saliste al encuentro.

Que aprendemos a compartir nuestros bienes,

don de Dios para provecho compartido

y no para egoísta acumulación

que mata y aleja del Reino.

Que aprendamos a revisar nuestra vida,

a reconocer nuestros errores,

a comprometernos en la conversión permanente,

a demostrarlo con gestos y hechos cotidianos.

¡Ayúdanos a dar el paso!

Como la viuda en el Templo,

sencilla, humilde, que supo dar de corazón

de lo que poco que tenía.

¡Ayúdanos a dar el paso!

Como las mujeres que acompañaban a Jesús.

Fieles, cerca de la cruz,

cuando los demás habían huido

y Jesús moría solo y abandonado.

Que nos mantengamos fuertes en la fe,

firmes en la esperanza,

activos en el amor concreto.

Que no reneguemos de la fe

en los momentos difíciles.

Que aprendamos el camino de la cruz

para ser fieles a los planes de Dios.

¡Ayúdanos a dar el paso!

Como los discípulos de Emaús.

Que aprendamos a reconocerte,

caminando a nuestro lado,

explicándonos las cosas que suceden

desde la mirada de Dios,

ayudándonos a discernir

y encontrar cómo vivir mejor

el evangelio en nuestros días.

Que sepamos dar la vuelta

en el camino, si es necesario, para anunciar

tu presencia viva a los demás.

Que cambiemos nuestros planes y proyectos

si Dios irrumpe en nuestra vida

con propuestas y horizontes nuevos.

¡Ayúdanos a dar el paso, Señor!

Ayúdanos a vivir la Pascua

Muéstranos qué cosas de nuestra persona,

de nuestra mentalidad,

de nuestra manera de vivir,

deben morir para cambiar y ser nuevas.

Que demos el paso liberador,

comprometido, de vivir

anunciando tu Resurrección

con la práctica de una vida nueva,

guiada por la justicia

y la solidaridad cotidianas.

 

Marcelo A. Murua