Qué bien se está aquí, Señor

miércoles, 30 de mayo de
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Que bien se está aquí Señor, que bien se está en tus brazos, que bien se siente descubrirme amada, descubrirme feliz.

Que bien se siente descubrir que estoy en el lugar en que me soñaste, en el que me pensaste desde hace tanto tiempo. Ser feliz es descubrirlo.

Que bien se está aquí Señor, en este lugar, en este momento, con estas personas. Es que no podría haber sido de otra forma.  Incomprendiendo tu amor tan enorme por mí, es como el corazón empieza a tomar rumbo. Porque no te cansas de buscarme, de abrazarme, de gritarme que confíe en vos, porque tenes mi cruz en tu espalda, porque estas junto a mí.

No te cansas de darme la mano para que me levante, de asegurarme que todo va a estar bien, porque vos y sólo vos traes vida en abundancia.

Que bien se está aquí Señor, porque reposo en tu corazón y vos reposas en el mío. Te dejo mi humilde y humano amor, te dejo mi corazón cerquita tuyo, con mis sueños e ilusiones para que hagas nuevas todas las cosas, como vos sabes.

No dejes de recordarme que la fiesta del Reino comienza acá, con Vos y conmigo.

 

Lucía Pérez