Hasta el fondo…

martes, 20 de septiembre de
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Señor, no permitas que nos encerremos en nuestros duelos

ni autocompasiones,

no nos dejes dar demasiada importancia

a lo que nos ocurre,

impide que la enfermedad, el paro,

el desamor o la desgracia nos bloquee,

porque entonces vivimos sin Vos,

y así no hay forma de superarlas.

 

¡Cuántas veces nos has demostrado

que vivimos anclados en nuestra pena

y lo único que nos libera es dejar de autocompadecernos

y escuchar al otro!

Minimiza, Señor, nuestros miedos y volvenos misericordiosos,

compasivos con los hermanos y perceptivos de sus dificultades.

Sólo así podremos sanarnos y recuperar la energía vital.

 

Entrá, Señor, pasá hasta el fondo, al silencio de mi corazón,

más allá de mi cabeza ruidosa y de mi mente egocéntrica.

Pasá y haceme sentir como Vos, acompañar como Vos.

Porque quiero saber aliviar el dolor de los otros, perdonar siempre,

descargar del peso de la vida y desculpabilizar y liberar a mis hermanos.

 

Pasá, Señor, aunque yo no te busque, distraído en los afanes de la vida, pasá…

Sos Vos el único que da sentido a mi existencia,

el que minimiza mis errores y me vuelve misericordia inmediata,

amor gratuito, amistad regalada y caricia de vida.

Cuando te dejo entrar en mí, me tomas al asalto y me vuelves todo amor.

 

Gracias por estos miedos que te reclaman,

gracias por mis fragilidades que me quitan prepotencias,

gracias porque siendo pequeño, me volvés grande y capaz,

gracias porque contigo soy luz para el camino oscuro de la vida

y sal que aporta chispa y humor para facilitar las situaciones.

Gracias por entrar…por pasar hasta el fondo de mí…..

 

 

Mari Patxi Ayerra y Álvaro Ginel

 

Maria Carolina Chahin