Postrado a tus pies humildemente, vengo a pedirte, dulce Jesus mio, poder repetir constantemente, ¡Corazón de Jesús en vos confío!
Si la confianza es prueba de ternura esta prueba darte ansío, aún cuando sumido de amargura, ¡Corazón de Jesús en vos confío!
En las horas mas tristes de mi vida cuando todos me dejen, ¡oh, dios mio! y el alma esté por penas combatida… ¡Corazón de Jesús en vos confío!
Aunque sienta venir tal desconfianza y te obligue a mirarme con desvio, no sera confundida mi esperanza. ¡Corazón de Jesús en vos confío!
Si en el bautismo hermoseaste mi alma y me ofreci ser tuyo y tu ser mio Llamare siempre en tempestad o en calma, ¡Corazón de Jesús en vos confío!
yo siento una confianza de tal suerte que sin ningun temor, dueño mio: espero repetir hasta la muerte… ¡Corazón de Jesús en vos confío!