Tu mirada me sostiene

jueves, 25 de julio de
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Cuando siento que todo el mundo se viene abajo, y me hundo en la más profunda angustia, tu mirada me levanta y me dice “aquí estoy, no estas sola”.

Cuando todo se ve tan oscuro, que hasta las esperanzas se van apagando y no se puede ver nada hacia delante, tu mirada me sostiene y me dice “aquí estoy, no estas sola, yo soy tu única esperanza”.

Cuando siento que se debilitan todas mis fuerzas y ya no puedo mantenerme en pie, tu mirada simple me abraza y me sostiene.

Cuando pierdo el sentido y el por qué de la entrega, tu mirada triste y suplicante, me pide que continúe y que no me canse de darme a los demás.

Cuando me siento sola, tu mirada cómplice me dice “no estas sola, déjame caminar a tu lado”.

Cuando pienso en que todos mis pensamientos son negativos y me cuesta ver la luz, Tu luz, vos me decís “tranquila, yo siempre te estoy esperando, con un corazón paciente y misericordioso, a que vuelvas a confiar en Mí”.

Gracias Jesús, porque me mirás a través de tantas miradas reales y concretas, porque me abrazás a través de tantos brazos sinceros, porque estás todo el tiempo a mi lado, aunque a veces no lo noto.