Oración para el Martes Santo

martes, 31 de marzo de

Señor,
termina este Martes Santo…
y me pongo un momento delante tuyo.

Hoy vi de cerca la fragilidad del corazón humano.
La traición.
La negación.
La debilidad.

Y también me vi a mí.
Capaz de alejarme,
de fallar,
de no sostener lo que digo amar.

Pero Vos no te alejás.
No dejás de mirar.
No dejás de amar.

Gracias, Señor,
porque no te cansas de mí.
Porque incluso cuando fallo,
seguís estando.

Dame un corazón que vuelva.
Que no se esconda.
Que no se cierre.
Que no se rinda.

Que aprenda a reconocer,
a pedir perdón,
y a empezar de nuevo.

Señor,
que esta noche no me quede en la caída…
sino que vuelva a Vos,
a tu misericordia.
Amén.

Padre Matías Burgui