Liberarme de la indiferencia

lunes, 19 de agosto de
image_pdfimage_print

Jesús, en el niño que me pidió una moneda en la calle.

Jesús, en mi mamá que me pidió cuidarme al salir de casa.

Jesús, en el esfuerzo cotidiano de mi papá por su familia.

Jesús, en ese compañero que no le está yendo muy bien y me pidió ayuda.

Jesús, en ese abuelo que está todas las tardes sentado en la puerta de su casa, solo.

Jesús, en esa chica de mi clase que se siente excluida y no habla con nadie.

Jesús, en ese amigo que está recorriendo malos caminos y necesita encontrar de nuevo el norte en su vida.

Jesús, en todos los que conozco y no creen en nada.

Jesús, en todos los piadosos que conozco.

Jesús, en cada persona que sufre, en cuerpo y alma.

Jesús, en cada corazón que habita y late en el hoy del mundo.

Jesús, te pido abras los ojos de mi corazón, liberame de la ceguera que produce en mí la indiferencia y el individualismo, para que pueda contemplarte transfigurado en las personas