Lunes 14 de Marzo de 2022 – Evangelio según San Lucas 6,36-38

miércoles, 9 de marzo de
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Jesús dijo a sus discípulos: «Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes».

 

Palabra del Señor

Padre Maximiliano Turri

 

 

 

El evangelio de hoy, nos va a hacer un par de preguntas implícitas dentro del texto. Por ejemplo. ¿Por donde pasa la perfección cristiana? ¿Qué es ser perfecto para jesús? y es más todavía, ¿Qué es lo que no debemos hacer como crecientes?

Porque el evangelio de hoy nos va a decir precisamente la única prohibición que Jesús nos da: “no juzguen y no serán juzgados, no condenen y no serán condenados. ¿Para qué? para perdonar y ser perdonados.

Este es el corazón del evangelio. Jesús vino a decirnos lo que sí hay que hacer:
Ámense los unos a otros como yo los he amado”. Y nos vino a decir precisamente lo no hay que hacer: “No juzguen y no serán juzgados” .

Te invito entonces en el evangelio de hoy, a preguntarte conmigo: ¿Cual es la perfección qué quiero para mi vida? ¿Como creyente, como ser humano? ¿Cómo quiero seguirlo a Jesús? ¿de que manera quiero parecerme a él? ¿Y qué es lo que busco como plenitud de felicidad en mi vida como creciente?

Señor te pido que me ayudes a seguirte, te pido que me ayudes en este tiempo de cuaresma a poder buscar la perfección como tu discípulo y esto es, no jugar para no ser juzgado y poder amar como vos, nos armas.

Que Dios te bendiga y que tengas un hermoso día.