Miércoles 13 de Marzo del 2019 – Evangelio según San Lucas 11,29-32

miércoles, 13 de marzo de
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Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: “Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación.

El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay alguien que es más que Salomón.

El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay alguien que es más que Jonás.

Palabra de Dios

 


Padre Matías Burgui sacerdote de la Diócesis de Bahía Blanca

 

El tiempo de cuaresma es encontrar la manera en que Dios nos llama y reafirmar la decisión de ir hacia Jesús. Tomar decisiones importantes y no dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Así que acordate, el Señor está esperando tu decisión y quiere que lo dejes ayudarte en este camino. Yo creo que la paciencia que Dios nos tiene es inmensa.

Ponete a pensar en la paciencia de Dios, en cómo te va poniendo personas y situaciones en el camino para que te des cuenta de una vez por todas del amor que te tiene. La cuaresma está para eso, para experimentar la misericordia de Dios.

El evangelio de hoy es Lucas 11, del 29 al 32. El Señor ve a la multitud que se apretujaba y se lamenta. ¿De qué se lamenta Jesús? De esta generación que vive pidiendo signos. Qué cosa cómo muchas veces vos y yo somos así, ¿no? Con un corazón duro e incrédulo. Por eso el Señor pone como ejemplo dos personajes bíblicos: la reina del sur y Jonás. En torno a esto podemos pensar en algunos puntos para nuestra oración de hoy.

En primer lugar, tener capacidad de asombro. Aparecen dos personajes interesantes en boca de Jesús, dos personas que hicieron un esfuerzo para salir a buscar la verdad. La reina del sur dice la Biblia, se asombraba por Salomón y Jesús dice que Él es más grande que Salomón. Yo creo que podríamos trabajar y revisar por qué nos asombramos nosotros hoy. Hay asombros verdaderos y otros que no lo son, depende de dónde esté nuestro corazón y cuán pleno busque ser. Vos fijate que muchas veces nos “asombramos” por cosas que no valen la pena y hasta podemos perder la paz. Nos asombramos por el último teléfono que sale, por la canción de moda, por el último primer día de clases, por la casa que quiero, por el auto que deseo; nos asombramos por las cosas materiales, cosas que muchas veces, cuando las tenemos, nos llenan de vacío. No pierdas el tiempo por lo superficial, no te quedes buscando todo el tiempo señales, no caigas en la rutina, en la indiferencia. ¡Dejate sorprender por Dios! Que Él llene los vacíos de tu vida y de tu corazón. Asombrate con lo verderamente importante, asómbrate de su amor, de su misericordia, de su paciencia, de su fidelidad. Dale las gracias porque está ahí siempre para vos. Ponete para esta semana el propósito de reconcer la presencia de Dios en tu día a día.

En segundo lugar, tené capacidad de cambio. El Señor también pone el ejemplo de Jonás. ¿Qué hizo el profeta Jonás? Predicó en Nínive y la gente cambió, la gente se convirtió por su predicación. Y acá hay alguien que es más grande que Jonás. Qué lindo que sería que en esta cuaresma de verdad te pongas a escuchar la voz del Señor y te propongas cambiar. Como decíamos el miércoles pasado: “convertite y creé en el evangelio”. Es verdad, no es algo de un día para el otro, es un proceso. Pero por algo se empieza. Pensá hoy por dónde podrías empezar a dejar que el Señor te transforme. No sigas siempre igual, proclamá la novedad de Jesús en tu vida. Acordate que la conversión es una gracia que hay que pedir todos los días. No te desanimes, creé en Dios y créele a Dios.

Que tengas un buen día, y que la bendición de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo te acompañe siempre. Amén.