Sirven el desayuno a familiares de presos que esperan horas para ingresar al penal

martes, 19 de marzo de
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19/03/2019 – Dentro de la realidad sufriente de los privados de la libertad, también está la de los familiares, en la mayoría de los casos invisibilizados.

En Villa María, la comunidad de la Parroquia Santísima Trinidad está fuertemente comprometida con la cárcel que forma parte del ejido parroquial.  Los servicios son variados y los jóvenes también son protagonistas. “Un invierno nos dimos cuenta que los domingos mientras nosotros estábamos durmiendo calentitos en nuestras casas, los familiares esperaban durante horas a la intemperie, con frío, para poder ingresar al penal” comentaron los Jóvenes Trinitarios que también acompañan los jueves por la noche a personas en situación de calle a quienes les preparan “la sopita”.

Muchos vienen de lejos. Al dolor de tener a un familiar tras las rejas se le suma la espera, el frío, el hambre y el pasar por los controles de ingreso, no siempre tan dignos. Pero ahí están los Jóvenes Trinitarios para poner el corazón y “ser presencia de amor”.

 

“Llevamos adelante el apostolado de ofrecer un desayuno a los familiares de las personas que están privadas de su libertad en la Unidad Penitenciaria Nº5 de Villa María. Lo hacemos un domingo al comenzar el mes (que es cuando, por cuestiones monetarias, más familiares puede ir), iniciando a las 5 de la mañana. Nos reunimos a preparar el café, el mate cocido y a organizar en bandejas los bizcochitos, las galletas y tortas que acompañarán este desayuno. Al llegar a la cárcel nos encontramos, sobretodo, con mujeres y niños que aguardan para ingresar a visitar a sus familiares.

Cada domingo es una bendición de Dios, tenemos la plena certeza que Dios está ahí, en los rostros de esos niños y mujeres que esperan con ansias ingresar a la cárcel para darle un abrazo a ese familiar que hoy está privado de la libertad.

Este apostolado nos anima a seguir creyendo, a seguir confiando. Ellos nos devuelven mucho más de lo que nosotros podemos entregar. También hace que rompamos con nuestros prejuicios, y que a través de un simple café podamos cruzar una palabra con esos hermanos que hoy tienen a un hijo, esposo, amigo en situación de cárcel.

Somos también conscientes que la oración es fundamental para poder llevar adelante este apostolado y en ella nos abandonamos. Y contamos con el apoyo de la Pastoral Carcelaria de la diócesis de Villa María y también se suman otros jóvenes y adultos que se sienten llamados a servir en cada desayuno.

Los Jóvenes Trinitarios junto a la Pastoral penitenciaria estaremos el domingo 11/11 sirviendo el desayuno afuera del…

Posted by Jóvenes Trinitarios on Friday, November 2, 2018