Leemos la canción de Maná, “No ha parado de llover”, y la hacemos nuestra oración:
Señor,
«Desde que te perdíLa luz se ha puesto muy mojadaMi mirada está nubladaY en mis ojos no ha parado de llover…Me tienes como un ave sin su nidoEstoy solo, como arena sin su mar.…Dime qué pasóPero dime algoPues me estoy muriendo……Mi mirada está nubladaY en mis ojos no ha parado de llover».