¡Ven, niña! Reposa el alma en el Amor

domingo, 20 de noviembre de
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¡Ven, niña! Reposa el alma en el Amor. Aquí no hay tiempo. Aquí todo es. Reposa tu cabeza en mi pecho. Escucha cómo late la vida, percibe en esta cercanía el sentido de los días. Descansa, niña. Anda tus días al ritmo de la Vida. No te agobies en vano. Intenta amar. Que en ese intento se te vaya cada uno de los días y al llegar la noche gózate al contemplar los rostros amados, las vidas acogidas, las heridas que van sanando, el amor que se va contagiando y germina en todo, en todos.

No todo debe ser hecho hoy. Dale a tu alma de comer y beber, cuida lo que llevas dentro. Bendito tesoro el acoger la Vida, recibirla a cada instante, agradecerla al mismo tiempo que respiras.

Confía, pequeña, en el curso del Amor, en cada invitación, en los pasos amantes que te llevan al Amor. Déjate abrazar, en mí cabe toda tu humanidad, en mí todo tu ser es amado.

Festeja, querida mía, que nos hemos encontrado, que soy el dueño de tus días, que habito dentro, que vivo en ti y en otros, que todos somos uno.

Dá gloria, que sea tu vida reflejo, camino, puerta, paso, invitación, encuentro con mi Amor.