Viernes 24 de Noviembre de 2023 – Evangelio según San Lucas 19,45-48

lunes, 20 de noviembre de
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Jesús al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores,diciéndoles: “Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones”.Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo, buscaban la forma de matarlo.Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras.

Padre Cristian Salomón | Sacerdote de la Arquidiócesis de Rosario

Llegando ya al fin del año litúrgico, el Domingo celebramos la Fiesta de Cristo Rey, la Palabra de Jesús nos va preparando para lo que será el encuentro definitivo con Él, personal y comunitario.

Por eso hoy nos presenta a Jesús que antes de la ultima cena y Pasión, entra en el templo y lo purifica, echando a aquellos que hacían de Dios un negocio, mercancía, cuando en realidad es casa de oración, casa de Encuentro. Este acontecimiento está unido a su enseñanza cotidiana en el Templo, pero también al enojo y bronca de los mas importantes del pueblo, que no podían hacer nada, porque la gente lo quería escuchar a Jesús y estaban atentos.

No es común ver a Jesús medio loco o firme, echando, tirando mesas…bueno, en realidad, creo que lo hemos romantizado bastante en sus palabras y en su obrar y en realidad Jesús fue siempre un apasionado por el Reino de su Padre y por eso sus expresiones de firmeza que buscan transformación y cambios, manifiestan ese amor y pasión, incluso en su enseñanza diaria en el templo y el pueblo que quiere estar atento a Él.

El romantizar a Dios, a Jesús, muchas veces genera que querramos hacer negocio con Él y de Él, que lo querramos silenciar, como les paso a los principales del Pueblo; a veces buscamos las cosas de Dios, porque estamos perdidos o necesitamos, pero no lo buscamos a El, es como ir al súper y llevar lo que hace falta e irnos, otras ofrecemos cosas de Dios, como algo mágico que sana y trae paz, pero sin querer escuchar su enseñanza, lo que Él quiere decirnos. Es decir buscamos los milagros de Dios pero no queremos se transformados por Él y si nos dice algo contrario a lo que nostros pensamos, queremos separarlo.

Me pregunto: busco a Dios para tranzar, doy para que me des, rezo, para conseguir esto, promesa para obtener, o busco encontrarme con Él, para escuchar su enseñanza, su Palabra, para ser transformado por por Él.

Que el Señor nos regale la gracia de siempre estar atento a su Gestos y Palabras, para ser transformados y poder compartir su vida.

Que tengas lindo día, Dios te bendiga.