León XIV abre el Consistorio: continuar la senda de una Iglesia de escucha y construcción compartida

jueves, 8 de enero de 2026

Fuente: @VaticanMedia

08/01/2026 – El Papa León XIV dio inicio al primer Consistorio extraordinario de su pontificado este miércoles 7 de enero de 2026, convocando a los cardenales en el Aula Nueva del Sínodo para definir las prioridades de la Iglesia universal. En una ceremonia marcada por la sencillez y el espíritu de colaboración, el Pontífice vinculó el encuentro con la reciente solemnidad de la Epifanía, instando a la Curia Romana y al Colegio Cardenalicio a ser reflejo de la luz de Cristo en un mundo sumido en dificultades. Según reportaron los servicios informativos de la Santa Sede desde la Ciudad del Vaticano, el objetivo primordial de estas sesiones es consolidar un modelo de gobierno basado en el diálogo y la unidad.

Durante su discurso de apertura, el Santo Padre enfatizó que la evangelización no debe confundirse con estrategias de marketing o imposiciones ideológicas. Citando el magisterio de sus predecesores, desde Pablo VI hasta Francisco, recordó que la Iglesia crece por la fuerza del testimonio y no por el proselitismo. “La Iglesia no hace proselitismo. Crece mucho más por atracción”, afirmó León XIV, precisando que es la caridad de Cristo, y no la institución por sí misma, la que posee la capacidad de convocar a la humanidad. En este sentido, subrayó que la credibilidad de la misión depende exclusivamente del amor recíproco entre los creyentes.

Un aspecto central de este Consistorio es el fortalecimiento de la sinodalidad y la escucha activa dentro de la jerarquía eclesiástica. El Papa se dirigió a los purpurados para pedirles un trabajo colegial que respete la diversidad de culturas y experiencias pastorales que representan. Al respecto, el Obispo de Roma fue tajante sobre su papel en estas jornadas de reflexión: “Estoy aquí para escuchar”. Con esta premisa, dejó claro que el encuentro busca ser un espacio de conversación genuina que asista a su servicio petrino, alejándose de la búsqueda de resultados puramente administrativos o documentos técnicos.

Finalmente, el Pontífice señaló que el camino de la Iglesia en el tercer milenio exige una fraternidad sincera para enfrentar los desafíos presentes y futuros. Al concluir su intervención, invitó a los cardenales y misioneros a trabajar en unidad, recordando que la división solo genera dispersión. “Sólo el amor es creíble, sólo el amor es digno de fe”, sentenció León XIV, encomendando los frutos de este diálogo a la intercesión de la Virgen María. Con estas palabras, se abrieron formalmente las mesas de trabajo destinadas a trazar las líneas maestras de su pontificado.

Fuente: Vatican News.