León XIV sobre la participación: «El problema no son los números, sino sentirse Iglesia»

martes, 13 de enero de 2026

Fuente: @VaticanMedia

13/01/2026 – En la reciente edición de enero de la revista Piazza San Pietro, el Papa León XIV ha abordado el desánimo que enfrentan muchos agentes pastorales ante la baja participación en las actividades religiosas. La reflexión surge como respuesta a una carta de Nunzia, una catequista afincada en Suiza, quien describe un panorama de iglesias vacías y familias más interesadas en el ocio y el deporte que en la formación espiritual. Ante este escenario, el Pontífice sostiene que el éxito de la misión no debe medirse bajo criterios estadísticos, asegurando que «las horas dedicadas a la catequesis nunca se desperdician, aunque los participantes sean muy pocos».

Para el Obispo de Roma, la crisis de asistencia en países de antigua tradición cristiana es un síntoma de una desconexión más profunda con la identidad comunitaria. Según explica en su respuesta, la dificultad central no radica en la cantidad de fieles que acuden a los templos, sino en la «falta de conciencia de sentirse Iglesia». El Papa advierte sobre el riesgo de reducir la fe a una práctica superficial, instando a los creyentes a reconocerse como miembros activos del «Cuerpo de Cristo» y evitar convertirse en «simples consumidores de lo sagrado» que actúan por pura costumbre.

La misiva de la catequista helvética refleja el cansancio de «sembrar en terreno árido», una realidad donde los jóvenes priorizan la tecnología y los compromisos sociales. Sin embargo, León XIV invita a no caer en el pesimismo y sitúa la solución en un proceso de cambio interno y colectivo. «Como cristianos, siempre necesitamos conversión. Y debemos buscarla juntos», afirma el Pontífice, recordando que la esencia de la labor evangelizadora no es la gestión de eventos, sino el acompañamiento y la apertura hacia los demás.

Finalmente, el Papa anima a quienes, como Nunzia, mantienen su compromiso pese a las dificultades cotidianas. En lugar de centrarse en la indiferencia de la sociedad actual, León XIV propone retomar la alegría como motor de la fe. Citando el legado de Pablo VI, el Santo Padre concluye que la tarea principal de los fieles hoy es «dar testimonio de la alegría del Evangelio de Cristo», entendida como un mensaje de renacimiento que debe prevalecer por encima de las métricas de asistencia.

Fuente: Vatican News.