Los médicos y odontólogos del Pami reclaman aumento con otros tres días de paro

martes, 9 de junio de 2026

09/06/2026 – El conflicto entre los médicos prestadores de PAMI y las autoridades nacionales del organismo volvió a profundizarse con un paro de prestaciones que se desarrolla desde ayer y se extenderá hasta mañana. La medida responde al rechazo de los profesionales a la modificación del sistema de pago implementada por el Gobierno nacional, que, según denuncian, redujo drásticamente sus ingresos y pone en riesgo la continuidad de la atención para millones de jubilados.

El presidente de la Asociación Médica de Córdoba, Atilio Rossi, explicó que el esquema vigente hasta marzo contemplaba una combinación entre una cápita mensual y el cobro parcial de las consultas realizadas, pero que la nueva modalidad eliminó este último componente. «Nosotros como médicos de primer nivel teníamos un sistema mixto de cobro: recibíamos una cápita por paciente de 940 pesos y además el equivalente al 40% de las consultas realizadas, que se pagaban entre seis y diez mil pesos según el tipo de atención. En abril el PAMI modificó la forma de pago y anunció públicamente que aumentaba un 150% nuestros ingresos, pero lo que hicieron fue subir la cápita a 2.100 pesos y eliminar el pago de las consultas. En la práctica eso significa que el médico va a cobrar un 52% menos que en marzo», señaló.

La situación generó una fuerte preocupación entre los profesionales, quienes aseguran que la reducción de ingresos compromete la sustentabilidad de los consultorios y podría provocar una masiva renuncia de prestadores. Rossi sostuvo que, luego de varias reuniones mantenidas con las autoridades nacionales, «nos dijeron que iban a revisar la situación, pero en lugar de corregir el problema decidieron aumentar la cápita de 2.100 a 2.400 pesos. Es decir, en vez de quitarnos el 52% del salario ahora nos quitarán el 48%. Realmente estamos en una calle sin salida y por eso tuvimos que volver a recurrir a esta medida de fuerza, pidiéndoles a nuestros pacientes que comprendan y acompañen este reclamo«.

El dirigente médico advirtió que el verdadero impacto económico comenzará a sentirse cuando los profesionales perciban sus próximos haberes. «El primer cobro con esta reducción lo vamos a sufrir el 30 de este mes. Ahí se va a ver el verdadero desastre. Cada profesional organiza sus gastos en función de lo que percibe y de un día para otro le reducen prácticamente la mitad de sus ingresos. Es una medida ilógica e inconsulta que pone en riesgo la continuidad del trabajo de muchísimos médicos», afirmó.

Las consecuencias, sin embargo, no se limitan a los prestadores sino que repercuten directamente sobre los afiliados del PAMI, quienes ya enfrentan demoras para conseguir turnos médicos. Según Rossi, «desde que comenzó esta medida vemos renuncias de médicos de primer nivel en todo el país. Cada profesional que deja de atender significa entre 600 y 700 pacientes que quedan sin cobertura médica directa. Es imposible que otro colega absorba esa cantidad de personas y entonces los pacientes terminan recurriendo a las clínicas, donde los turnos ya demoran cuatro o seis meses porque también faltan especialistas que quieran atender por PAMI».

El titular de la Asociación Médica de Córdoba también cuestionó los valores que actualmente perciben los especialistas por cada consulta y sostuvo que la situación amenaza con profundizar aún más la crisis del sistema. «A un especialista PAMI le paga apenas ocho mil pesos por consulta, menos de medio kilo de carne. Con esos valores cada vez hay menos médicos dispuestos a trabajar para el Instituto y también las clínicas tienen enormes dificultades para sostenerse. Este problema va mucho más allá de nuestro reclamo salarial: termina afectando a todos los actores del sistema, pero sobre todo al jubilado, que es quien finalmente sufre las consecuencias», remarcó.

Finalmente, Rossi hizo un llamado a las autoridades para encontrar una solución que permita preservar la atención de uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. En ese sentido, recordó que «junto con los niños, los adultos mayores son las personas más frágiles que tenemos como sociedad y son justamente quienes más deberíamos cuidar. Esperamos que las autoridades comprendan la gravedad de esta situación y podamos encontrar una salida que permita sostener la atención médica que nuestros jubilados necesitan».