La sanación, del enojo a la reconciliación

lunes, 27 de diciembre de 2021
image_pdfimage_print

27/12/2021 – En “Levántate y resplandece”, el padre Bernardo Ruiz Moreno, de la diócesis de San Nicolás y asesor nacional de Grávida, y Mirta Carlucci, voluntaria de Grávida en la arquidiócesis de Buenos Aires, hablaron del camino de sanación que hacen las personas que han pasado por un aborto, desde el enojo a la reconciliación. Comenzó diciendo el padre Ruiz Moreno: “La mujer, sola o con su pareja, toma la decisión de un aborto provocado por distintos motivos y esto genera múltiples heridas y consecuencias. Por eso es fundamental reconocer esas heridas y dignificarlas. Aquí no se echan culpas sino que se recibe la misericordia y la compasión de Jesús ante lo ocurrido. El Señor abraza todos los pecados, nada escapa a su misericordia. El aborto provoca enojo, rencor, culpa y negación en la pareja que toó la decisión, entre otras cosas”.

Carlucci manifestó que “las personas que se acercan están partidas por el dolor y la culpa. Detrás de eso hay un gran enojo reprimido, es una bronca que no sale, queda congelada. La mujer, por ejemplo, aprende a sobrevivir y construye murallas, los sentimientos se silencian. Es un mecanismo de sobrevivencia. Este enojo hay que desarticularlo, hay que ponerle nombre. Porque muchas veces ese enojo está direccionado hacia alguien que participó del aborto o lo facilitó. Reconocer el enojo es liberarse de una atadura que quita la paz y devora internamente. Si no se identifica el enojo, la violencia se va a expresar una vez más en lo interior o lo exterior. Aparecen adicciones o enfermedades a raíz de esto. Lo que se busca que es que esa persona recupere su vínculo consigo mismo, con los demás y con Dios”.

“Lo vincular es lo más resentido en la pandemia, la limitación del contacto físico y el encierro en casa lo ponen allí. En el caso del aborto, la vincularidad se ve muy afectada y supera lo coyuntural. Por eso buscamos reconocer un sentimiento como el enojo es para crecer y sanar, sino sería masoquismo. Jesús tiene el poder para restaurar todo, restaura el vínculo de la humanidad con Dios. En Él creemos, este tiempo de la Navidad es ideal”, afirmó el padre Bernardo.