El “índice” Cáritas: termómetro de la vulnerabilidad social y económica

miércoles, 11 de marzo de 2026

12/03/2026 – En medio del debate público sobre las cifras de pobreza en Argentina, en los últimos días se viralizó un recorte de un programa de streaming que recopila distintas declaraciones del presidente Javier Milei en entrevistas recientes. En ese compilado, el mandatario afirma en diferentes ocasiones que su gestión sacó de la pobreza a 8 millones de argentinos, luego a 9 millones, más tarde a 10 millones y así sucesivamente, hasta mencionar una reducción de 14 millones de personas en situación de pobreza, incluso sin modificar el porcentaje de población al que hace referencia.

Al mismo tiempo, en las últimas semanas surgieron cuestionamientos sobre la confiabilidad de algunas mediciones oficiales tras la salida de Marco Lavagna del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Las dudas sobre los indicadores de inflación, pobreza e indigencia reavivaron un debate que ya había aparecido años atrás durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, cuando el organismo fue cuestionado por la manipulación de estadísticas oficiales.

En este contexto, distintas miradas soci ales buscan aportar una percepción más cercana a la realidad cotidiana. Una de ellas es la de Cáritas Argentina, que trabaja directamente con comunidades vulnerables en todo el país a través de asistencia alimentaria, programas de empleo, educación y acompañamiento social.

Desde Córdoba, el presidente de Cáritas Córdoba, Marcos Muiño, explicó que la organización observa la realidad social tanto a partir de los datos como del contacto directo con las personas que buscan ayuda.

“Para mí es muy importante mirar los números, porque detrás de los números hay personas. Y lo que se nos acercan a nosotros, a Cáritas, lo que se acercan a los comedores o a las comunidades, son personas con historias concretas. Nosotros percibimos la angustia de la gente, la soledad frente a la resolución de ciertos problemas. Eso se ve en las filas mismas de los comedores y en los distintos espacios que Cáritas acompaña”, señaló.

Según Muiño, la realidad que observan en los barrios muestra una demanda creciente que no se limita únicamente a la asistencia alimentaria, sino que abarca múltiples dimensiones de la pobreza.

“Simultáneamente a la ayuda que se sigue haciendo a los comedores y a las comunidades, hemos fortalecido mucho otros canales de contención. Se incrementa la necesidad de alimentos, sí, pero también la necesidad de generar oportunidades. Hay gente que se acerca buscando trabajo, gente que busca contención desde otro lugar, que necesita orientación para hacer un trámite o para encontrar un camino para salir adelante”, explicó.

En ese sentido, la organización ha ampliado sus programas para acompañar a quienes buscan mejorar su situación laboral. Uno de los proyectos más recientes es la escuela de empleabilidad impulsada por la institución.

“La necesidad de empleo y el acercamiento de la gente a Cáritas por este tema se ha incrementado. El año pasado egresaron 180 personas de la escuela de empleabilidad y se lograron 180 nexos laborales. Sabemos que la situación es difícil y que en la fila de los comedores por ahí se ve más gente, pero también buscamos abrazar desde otro lugar más a largo plazo”, detalló.

De acuerdo con el dirigente social, el aumento de las necesidades se percibe en distintos ámbitos de trabajo de la organización, desde comedores comunitarios hasta espacios de acompañamiento social y programas de capacitación.

“Vemos un incremento en nuestros registros de gente que busca empleo y en el contacto con los barrios también aparece más demanda. No solamente en relación a la comida o la ropa, sino también en otras realidades como adicciones, salud mental o búsqueda de trabajo. El aumento en distintas dimensiones se ve y se nota”, afirmó.

Sin embargo, junto con el crecimiento de las necesidades, también se observa una mayor disposición de la sociedad a colaborar.

“Ante la gran necesidad también hay un gran deseo de ayudar. Nosotros lo vimos en las colectas del año pasado: en el momento más difícil los porcentajes de colaboración fueron mayores. Hoy vemos una mayor voluntad de articular, de generar sinergias y de entender que a esta realidad le respondemos entre todos”, sostuvo.

Con miles de voluntarios en todo el país, Cáritas continúa funcionando como una red de contención social en un contexto de incertidumbre económica. Su trabajo en comedores, proyectos educativos, programas de empleo y acompañamiento comunitario busca no sólo aliviar urgencias inmediatas, sino también promover procesos de desarrollo humano y comunitario en los sectores más vulnerables.