Emergencia por lluvias en Tucumán: comunidades enteras evacuadas

viernes, 13 de marzo de 2026

13/03/2026 – La provincia de Tucumán atraviesa un complejo operativo de emergencia tras las intensas lluvias que provocaron inundaciones y evacuaciones en diversas localidades.

En La Madrid y zonas cercanas, muchas familias debieron abandonar sus hogares y permanecer a un costado de la ruta 157 a la espera de que el agua baje. La situación también afecta a comunidades rurales y espacios solidarios, como el merendero “Caritas Felices”, perteneciente a la red de merenderos de la Obra de María, ubicado en la zona rural de Yaquilo, cerca de Juan Bautista Alberdi, donde los caminos quedaron destruidos y la comunidad permanece aislada.

Ante esta emergencia, la Iglesia en Tucumán lanzó una campaña solidaria para asistir a los damnificados. En diálogo con Radio María, María José González, voluntaria de la emisora y miembro de la Pastoral de Comunicaciones de la diócesis, describió el dramático escenario que atraviesan varias localidades del sur provincial.

“Hoy 13 de marzo seguimos con alerta amarilla. Lamentablemente el pronóstico no nos está ayudando, posiblemente hasta el miércoles de la semana que viene. La zona del sur es la más afectada: Santa Rosa de Leales, Alberdi, Villa Belgrano, Santa Ana y La Madrid, donde el crecimiento del caudal del dique Escaba obligó a abrir las compuertas y eso aumenta el caudal del río Marapa. Inevitablemente la gente tiene que autoevacuarse y subir a la ruta, que está en un nivel más alto que la ciudad. Pasaron ahí toda la noche y todavía permanecen en la ruta porque el agua no drena y las lluvias no paran”, relató.

La emergencia ha generado escenas de gran solidaridad entre vecinos y organizaciones que asisten a quienes perdieron todo. Según González, muchos habitantes permanecen sin refugio adecuado y dependen de la ayuda comunitaria.

“La gente está en la ruta, no tiene dónde higienizarse ni refugiarse del clima. Equipos de fútbol, grupos de vecinos y hasta gastronómicos van y preparan comida en el lugar: hamburguesas, locro, guisos. Empresas de colectivos prestan unidades para que las familias puedan resguardarse mientras esperan que baje el agua. No son organismos oficiales: es la solidaridad de la gente, que en Tucumán nunca se mide en estos momentos”, destacó.

La campaña impulsada por la diócesis busca acompañar especialmente la etapa posterior a la emergencia, cuando las familias regresan a sus hogares.

María José explicó: “Hemos tratado de centrarnos en el regreso a casa. Cuando baja el agua hay que limpiar, prevenir infecciones como el dengue y reconstruir lo perdido. Ahí es donde muchas veces la ayuda disminuye, porque ya no es tan visible. Pero hay gente que quedó sin absolutamente nada: el agua les llegaba hasta el ombligo y hasta ayer todavía entraban lanchas para sacar personas y mascotas”,

Las lluvias extraordinarias agravaron un panorama ya saturado por semanas de precipitaciones.

“Cayeron 250 milímetros en 48 horas y el suelo ya estaba completamente saturado. Durante febrero llovió 21 de los 28 días, entonces el agua corre y no se absorbe. En La Madrid, por ejemplo, está inundado todo el pueblo, no hay nadie que no haya sido afectado”, señaló González.

En medio del drama, la voluntaria destacó el valor del acompañamiento humano además de la ayuda material: «Siempre rescato que nuestra identidad es esta: somos solidarios por esencia. Y no es solo lo material; también hay que animar a las familias que tienen que empezar de cero. Una sonrisa, un abrazo o una palabra de consuelo también son importantes para sostener la esperanza”

La Iglesia local continúa recibiendo donaciones en parroquias de las zonas afectadas y a través de Cáritas diocesana, mientras la alerta meteorológica se mantiene y la comunidad permanece en estado de emergencia.