Preocupa el incremento de personas en situación de calle

viernes, 20 de marzo de 2026

20/04/2026 – En casi todas las grandes ciudades del país, y particularmente en Córdoba, la problemática de las personas en situación de calle se ha intensificado de manera sostenida en los últimos años.

Según datos difundidos por el diario La Voz del Interior, en 2025 fueron asistidas 3.115 personas por el programa municipal, lo que representa un aumento del 54 % respecto de 2024 y casi el doble en comparación con 2023. En lo que va de 2026, la cifra ya alcanza a 389 personas, lo que anticipa un escenario aún más complejo.

Detrás de estos números hay realidades profundamente diversas, atravesadas no solo por la crisis económica, sino también por factores como la salud mental, las adicciones y la ruptura de vínculos familiares. En ese sentido, el secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de la Municipalidad de Córdoba, Raúl La Cava, advierte que el fenómeno debe comprenderse en toda su complejidad:
“Hoy le tenemos que sumar a la problemática que viene siendo un crecimiento anual todos los años, también la situación que más nos apremia a nosotros, que es el tema del consumo problemático. (…) Es como que hubiera toda una situación compleja entre lo que es la situación económica, pero que se agrava con todo lo que es el consumo problemático”.

El impacto de esta combinación es visible en la vida cotidiana: personas que pierden sus redes de contención, que quedan fuera del sistema y que encuentran en la calle un espacio cada vez más difícil de abandonar. “Una persona que esté en la calle o que viene del consumo muchas veces termina expulsada de sus vínculos familiares, y cuando recae en la calle, si el Estado no hace un trabajo rápido para reinsertarlos, se hace muy difícil el retorno”, explica La Cava .

El deterioro es acelerado y multidimensional. Las bajas temperaturas, la mala alimentación y la falta de un lugar adecuado para dormir afectan rápidamente la salud física y mental. A esto se suma un cambio en la configuración del fenómeno: ya no se concentra únicamente en el centro de la ciudad, sino que se expande hacia los barrios periféricos, con una presencia creciente de jóvenes, mujeres y hasta familias enteras.

En este contexto, La Cava insiste en que no se trata de una realidad ajena o lejana, sino de una posibilidad que puede alcanzar a cualquiera: “Cualquiera de nosotros puede terminar en situación de calle, cualquiera de nosotros puede tener una situación desafortunada, con una discusión desafortunada con seres queridos y terminar en ese enojo en la calle. (…) No hay nada bueno en la calle”.

Frente a este escenario, el funcionario remarca la importancia de un abordaje integral y sostenido, que vaya más allá de la asistencia inmediata. “Esto no lo vamos a solucionar con una vianda ni con una frazada. Eso es un paliativo en una noche, pero la salida se hace de día, con un trabajo de equipo, con un seguimiento del Estado”, señala .

Actualmente, el municipio articula acciones con distintas áreas y organizaciones sociales para brindar contención, alojamiento y acompañamiento, incluyendo la reconstrucción de vínculos familiares, la atención en salud mental y el acceso a documentación básica. Sin embargo, el desafío sigue siendo enorme y requiere del compromiso conjunto del Estado y de toda la comunidad.

En este marco, la pregunta que queda abierta es tan urgente como necesaria: ¿cómo abordar de manera integral una problemática que no deja de crecer y que interpela, cada vez más, a toda la sociedad?