Crisis en la industria láctea

lunes, 20 de abril de 2026

20/04/2026 – En medio de un escenario cada vez más complejo para la industria láctea argentina, dos casos emblemáticos vuelven a encender las alarmas y reflejan la profundidad de una crisis que atraviesa a todo el sector. Por un lado, la histórica SanCor enfrenta uno de los momentos más críticos de su trayectoria, tras solicitar su propia quiebra ante la Justicia, con una deuda cercana a los 120 millones de dólares, más de ocho meses de salarios impagos y una marcada caída en su nivel productivo.

Por otro lado, la situación también impacta en empresas como Lácteos Verónica, donde la crisis se traduce en suspensiones de personal, reducción de jornadas laborales y atrasos en el pago de sueldos, en un contexto de actividad prácticamente paralizada.

Lejos de tratarse de hechos aislados, ambos casos forman parte de un cuadro más amplio que afecta a toda la cadena lechera, con consecuencias directas sobre trabajadores, productores, proveedores y economías regionales. En este sentido, la periodista especializada Elida Thiery aporta una mirada integral para comprender la magnitud del problema: “Lo que estamos viendo con SanCor y con otras empresas no es una crisis puntual, sino la expresión de un deterioro que se viene arrastrando desde hace años. Hay problemas estructurales que nunca terminaron de resolverse: costos elevados, dificultades para sostener la competitividad, falta de financiamiento y decisiones que en muchos casos no lograron revertir el rumbo”.

Desde su análisis, el impacto no se limita a las grandes empresas, sino que se extiende a toda la cadena productiva: “La industria láctea es un sistema muy interconectado. Cuando una empresa grande entra en crisis, eso repercute inmediatamente en los productores, en los transportistas, en los trabajadores y en las economías locales. No es solo una empresa la que se ve afectada, es todo un entramado productivo que empieza a resentirse”.

Thiery también advierte sobre la gravedad del momento actual y la necesidad de pensar salidas de fondo:
“Hoy estamos en una situación muy delicada, con plantas que reducen su actividad o directamente se paralizan. Si no hay medidas que apunten a recuperar la producción, a mejorar las condiciones del sector y a generar previsibilidad, el riesgo es que esta crisis se profundice y deje consecuencias aún más difíciles de revertir”.

De este modo, la situación de SanCor y Lácteos Verónica se convierte en un reflejo de una problemática estructural que pone en jaque a uno de los sectores históricos de la producción argentina, y que exige respuestas urgentes para evitar un impacto aún mayor en el entramado económico y social del país.