18/05/2026 – En el marco de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, celebrada este domingo 17 de mayo y promovida por la Iglesia desde el Concilio Vaticano II, el Papa León XIV propuso para este 2026 un lema profundamente actual: “Preservar las voces y los rostros humanos”.
La consigna pone el foco en los desafíos que plantea el avance de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, al tiempo que invita a reflexionar sobre la necesidad de proteger la identidad, la dignidad y la centralidad de la persona humana en el mundo de la comunicación.
Para profundizar sobre el sentido de esta jornada y el mensaje del pontífice, dialogamos con el padre Máximo Jurcinovic, director de la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Argentina, quien destacó que el Papa no plantea una oposición al desarrollo tecnológico, sino una fuerte advertencia sobre el riesgo de perder de vista lo esencial. “El llamado del Papa es fuertemente a humanizar la comunicación. Cuando uno toma todo el mensaje para las comunicaciones sociales, lo primero que hay que tener en cuenta es que no está yendo en contra del desarrollo tecnológico ni mucho menos de la cultura digital. Pero sí hace una alerta: ese camino no puede dejar de tener al hombre en el centro”, explicó.
En ese sentido, el sacerdote subrayó que León XIV insiste en que “el rostro humano y la vida humana son lo central en la comunicación”, y remarcó que el problema actual no es solamente tecnológico, sino profundamente antropológico. “El Papa dice que el problema de la comunicación es un problema antropológico, como diciendo que lo más importante es reconocer nuevamente al hombre en el centro y no dejarnos llevar por la ansiedad que muchas veces generan los medios y las dinámicas digitales”, sostuvo.
El padre Jurcinovic señaló además que uno de los conceptos más fuertes del mensaje papal es el de los “ecosistemas de información”, una realidad en la que las personas reciben datos e imágenes de manera permanente a través de celulares, redes sociales y plataformas digitales. Frente a eso, el Papa llama a recuperar el discernimiento y el pensamiento propio. “No podemos dejarnos llevar simplemente por el algoritmo o por escuchar solamente aquello que nos confirma a nosotros mismos. Frente a esta catarata de información, León XIV nos invita al discernimiento y a volver a tener pensamiento propio”, explicó el sacerdote.
El director de la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal también destacó que el pontífice pone especial énfasis en el valor del encuentro humano y en la necesidad de que las nuevas tecnologías fortalezcan los vínculos en lugar de profundizar divisiones y desencuentros. “No hay nada más propio de una persona que su voz y su rostro. El Papa rescata el encuentro personal y dice que las nuevas tecnologías deben ayudarnos a fortalecerlo, no a deteriorarlo”, expresó.
A lo largo de su mensaje, León XIV propone además tres ejes fundamentales para afrontar esta nueva realidad: cooperación, responsabilidad y educación. Sobre este último punto, Jurcinovic hizo especial hincapié en la necesidad de formar a quienes comunican y también a toda la sociedad. “El Papa habla incluso de un analfabetismo digital. Muchas veces somos ingenuos o nos dejamos manipular por dinámicas que no comprendemos del todo. Por eso la educación digital es hoy una necesidad imperiosa”, afirmó.
Asimismo, advirtió sobre la violencia verbal y la agresividad que muchas veces predominan en las redes sociales. “Vemos personas que insultan, agravian o injurian sin medir el daño que provocan. Por eso León XIV insiste tanto en desarmar las palabras y comprometerse con la verdad y con el buen uso del lenguaje”, señaló.
Finalmente, el padre Máximo Jurcinovic remarcó que esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales no está dirigida únicamente a periodistas o comunicadores católicos, sino a toda persona que hoy tenga algún tipo de responsabilidad en el ámbito público y digital. “La educación, la formación y el compromiso con la verdad son hoy fundamentales. Todos tenemos una palabra que influye y por eso necesitamos asumir con responsabilidad el modo en que comunicamos y nos relacionamos”, concluyó.