12/01/2026 – María Elisa Petrelli es responsable del Área de Adultos Mayores del Secretariado para la Pastoral Familiar de la CEVILAF, además de ser docente de la Universidad Católica Argentina. Petrelli analizó el valor social y espiritual de los adultos mayores desde la perspectiva del pontificado del Papa Francisco. “La vejez en el siglo XXI es una etapa activa y prolongada, donde los mayores actúan como profetas de la contemplación frente a la aceleración del mundo moderno. En esta etapa se enfatiza la importancia de las redes de apoyo comunitarias para prevenir el aislamiento y proteger los derechos de las personas ante posibles abusos familiares. Asimismo existe la necesidad de fomentar un intercambio generacional donde la experiencia de los ancianos guíe el ímpetu de la juventud. La tercera edad es un periodo de plenitud con metas propias, rechazando la visión tradicional de pasividad o retiro social”, manifestó la especialista.
“Los adultos mayores del siglo XXI se diferencian de los del siglo XX principalmente por su nivel de actividad, su historia laboral y su rol protagónico en la sociedad actual. Mientras que en el siglo XX predominaba el imaginario de la abuela sentada en una reposera tejiendo o mirando televisión, los mayores de hoy son una generación que rechaza la inercia y busca construir su propio destino. Las principales distinciones presentadas en las fuentes son la experiencia laboral y la socialización:, la independencia y la utonomía, la wxtensión de la etapa vital, las nuevas metas y roles y la capacidad de generar redes. En resumen, el adulto mayor del siglo XXI se define por su protagonismo social y su deseo de permanecer conectado, distanciándose del modelo de pasividad y encierro que caracterizó a gran parte del siglo pasado”, dijo Petrelli.
“El rol de profeta en los adultos mayores, tal como lo propone el Papa Francisco y se discute en las fuentes, influye en el ritmo de vida actual al actuar como un contrapeso necesario frente a la «obsesión por la velocidad» que domina la sociedad contemporánea,. Esta influencia se manifiesta de las siguientes maneras en la desaceleración del reloj vital, el fomento de la contemplación, la advertencia contra la corrupción de la prisa, la orientación y sentido y el enriquecimiento espiritual. El rol de profeta permite que la sociedad recupere la capacidad de «gastar el tiempo» con calidad, especialmente con los niños y los más vulnerables, contrarrestando la tendencia de aferrarse egoístamente a cada minuto para no perderlo», agregó.
“Para el fallecido Francisco, el sueño de una sociedad intergeneracional representa una visión de convivencia donde existe un intercambio vital y necesario entre los jóvenes y los adultos mayores, superando la «cultura del descarte» que suele marginar a los ancianos. Este concepto se fundamenta en los pilares de la metáfora de la barca, la profecía del tiempo y el sentido, el valor intrínseco de la vejez, el intercambio de sueños y visiones y el gastar el tiempo juntos. Según el Papa Francisco, este sueño busca que la vejez sea vista como un regalo de Dios y una oportunidad para que todas las edades se enriquezcan mutuamente, garantizando que el sentido de la vida no se pierda en la prisa del mundo moderno”, señaló Petrelli. Para contactar a la especialista se la encuentra en Insagram como @mariaelisapetrelli
No te pierdas de escuchar la entrevista completa en nuestro canal de You Tube: