01/01/2026 – El mensaje del papa León XIV para la Jornada Mundial de la Paz 2026, centrado en la idea de una “paz desarmada y desarmante”, resuena con especial fuerza frente al panorama global que dejó el año 2025, marcado por conflictos armados persistentes y nuevas escaladas de violencia.
El Pontífice invita a repensar la paz no como un equilibrio basado en el miedo o en la amenaza de las armas, sino como un camino que nace de la justicia, del diálogo sincero y del reconocimiento de la dignidad de cada pueblo.
Durante 2025, guerras prolongadas y tensiones armadas en distintas regiones mostraron los límites de las respuestas armadas.
Millones de personas desplazadas, ciudades devastadas y generaciones marcadas por el dolor evidencian que la acumulación de armas no garantiza la paz, sino que profundiza las heridas.
En este contexto, el llamado del Papa a una paz “desarmante” se presenta como una alternativa profética: desarmar el lenguaje del odio, las narrativas de enemistad y las decisiones políticas que priorizan la confrontación por sobre la vida.
Finalmente, la propuesta de León XIV desafía tanto a los líderes mundiales como a las sociedades a asumir una responsabilidad activa. La paz desarmada no es pasividad, sino un compromiso valiente con la reconciliación, la cooperación internacional y el cuidado de los más vulnerables, principales víctimas de los conflictos de 2025.
Desde el mensaje del Santo Padre realizamos un balance de los conflictos armados que surgieron y siguieron vigentes en 2025 y planteamos posibles escenarios para este 2026 y lo hicimos junto al profesor Bruno Tondini, analista internacional.
El profesor Tondini subrayó: «Yo quería primero poner el acento en las palabras del Santo Padre, esto de buscar una paz desarmada y desarmante. O sea, está más que claro que la utilización del argumento de de la violencia para tratar de lograr la paz no es un argumento válido y, sobre todo, tampoco es un argumento eficaz».
El analista internacional destacó quen en los distintos conflictos armados que se registran en el mundo «está muriendo mucha gente, la están pasando muy mal. Va a ser mucho más difícil reconstruir lo que quedo y, lo que queda no se reconstruye y esto es las pérdidas de vidas humanas, la desaparición de chicos. eso esos hijos separados de los padres que no se sabe dónde están. Entonces, eso es lo que señala el Santo Padre, por eso dice, «Atrevernos a un camino nuevo hacia la paz».
Se puede acceder a la entrevista completa en el reproductorde videos ubicado bajo el título.