Los pozos de agua en el antiguo pueblo de Israel

domingo, 3 de noviembre de 2019
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03/11/2019 – En el ciclo “Diálogo de Hermanos”, con el padre Javier Soteras desde Buenos Aires y el rabino Marcelo Polakoff desde Córdoba, se abordó el tema de los pozos de agua en el antiguo pueblo de Israel. Para ello se partió desde el texto del Génesis en el capítulo 21, versículos 14 al 19, donde dice: “Agar se fue en dirección al desierto de Beerseba y allí se perdió. Cuando se le acabó el agua, acostó al niño bajo un arbusto. Como no quería verlo morir, se apartó de él y fue a sentarse, no muy lejos de allí. Mientras estaba sentada, se echó a llorar. Dios oyó los gritos del niño, y llamó a Agar desde el cielo y le dijo: ´¿Qué te pasa, Agar? No tengas miedo, ya escuché los gritos del niño. Anda, levántalo y tómalo de la mano. No morirá, pues sus descendientes llegarán a ser una gran nación`. En ese momento Dios permitió que Agar viera un pozo de agua. Ella corrió a llenar la bolsa, y le dio de beber al niño”.

“Dios escucha nuestro llanto donde sea que nos encontramos”, comenzó indicando Polakoff, quien también destacó: “En este pasaje vemos que Dios abre los ojos de Agar, que tenía una imposibilidad quizás a causa de la angustia que estaba viviendo, para ver el pozo de agua”. Por su parte, el padre Soteras recordó que “Jesús se encuentra con una mujer samaritana mientras sacaba agua del pozo de Jacob”. Asimismo, indicó que “a veces la pena, el dolor y el fracaso nos impiden ver la presencia del Señor en nuestra vida” y añadió: “La fuerza del amor que da el Espíritu es lo que nos mueve”.