Perdonar una y otra vez

miércoles, 16 de agosto de 2023
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16/08/2023 – La titular de la Asociación Bíblica Argentina, hermana Mariana Zossi, inició una reflexión desde el texto de Mateo 5,11-12 centrada en el perdón. “Nosotros que, sin mirar hacia atrás, queremos seguir a Jesús, ¿nos preparamos para caminar con un corazón reconciliado, incluso en medio de fuertes tensiones? Si la incomprensión apareciera, ¿de qué serviría buscar quién tuvo razón y quién se equivocó? Quizás, a pesar de tener todas las buenas intenciones para caminar tras Jesús, construyendo espacios de paz, esos deseos se vean trastocados, por causa de Cristo, como dice el evangelio de Mateo 5. Sinç fuéramos injustamente juzgados, estamos invitados a perdonar. Solo así nos descubriremos incomparablemente libres. El perdón nos hace libres, nos libera de los enojos y broncas que conlleva el darnos cuenta de lo que nos han hecho”, afirmó la religiosa dominica. “Las bienaventuranzas del evangelio de Mateo nos ponen en una gran disyuntiva: se nos promete una felicidad en medio de la pobreza, la aflicción, el hambre y la sed de justicia, más, en medio de la persecución, el insulto y la calumnia, seremos felices. ¿Cómo es posible esto? Perdonando…

Estas fórmulas de felicitación son bastante frecuentes en la Biblia, como es el caso del discurso de la montaña (las bienaventuranzas); no se trata de un deseo, de una bendición o de una promesa: el que pronuncia la bienaventuranza constata una felicidad y la proclama; los destinatarios son ya felices en el momento en que los felicita; se trata de personas actualmente dichosas, aunque no tengan conciencia de su felicidad. Y aquí radica la paradoja evangélica”, aseveró Zossi. “Como por lo general se da por supuesto que son los violentos los que dominan el mundo, la violencia se ha identificado con el poder y la mansedumbre con la debilidad. El evangelio, en cambio, enseña exactamente lo contrario. La verdadera fuerza no está en el atropello, la matanza y la destrucción, sino que radica en aquellos que cooperan con la acción creadora de Dios. Lo que importa es crear, no destruir, y la violencia no crea, sino que destruye… la paz que conlleva el perdón, crea posibilidades nuevas. Es por eso que ellos, quizás muchos de nosotros, somos felices sin saberlo, porque estamos dialogando sobre la posibilidad del perdón en medio de las vicisitudes y tensiones que vivimos”, dijo Mariana.

“Perdonar una y otra vez. Ahí se concretiza el amor extremo al que nos convoca Jesús en Mateo 18,21-22. Hacer todo lo posible, buscar todos los caminos para que juntos podamos continuar compartiendo. El capítulo 18 del evangelio de Mateo se llama el “discurso comunitario”, y allí hay una referencias bien concreta que nos puede ayudar a comprender como es el proceso del perdón. La respuesta de Jesús a la pregunta de Pedro sobre el número de veces que tiene que perdonar las ofensas que le ha hecho su hermano: “¿Hasta siete veces?” (18,21), supera en mucho lo que Pedro imaginaba: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (18,22). Teniendo en cuenta el valor del número siete, el dicho quiere decir que hay que perdonar siempre. Si se piensan las cosas en forma realista, se plantea la pregunta: ¿hay que perdonar en todos los casos, aunque el que ha ocasionado el daño no se arrepienta de sus hechos? El perdón puede ser unilateral. Debemos ser consciente que no perdonamos para cambiar al otro, sino… sencillamente, para seguir a Cristo. Para intentar encarnar en nuestra vida y opciones las huellas que Él dejo en la historia. Una forma concreta para poder vivir el perdón es considerar al otro, al prójimo, en la totalidad de su existencia y no en una etapa de su vida. Hoy quizás esa persona está viviendo un momento difícil, consigo mismo o con las personas que quiere, y por eso responde y actúa contrariándonos. Si podríamos mirar más allá, podremos ver a la persona que lucha e intenta cambiar frente a las vicisitudes de la vida”, sintetizó.