18/03/2026 – El Gobierno argentino ha dado un paso drástico en su política internacional al formalizar su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo de las Naciones Unidas, fundado en 1948 y con sede en Ginebra, Suiza, ha sido durante décadas el eje encargado de liderar y coordinar los esfuerzos globales en salud pública.
Con esta decisión, el bloque de países miembros se reduce de 194 a 193, dejando a la Argentina fuera de la misión principal del ente: promover la salud, prevenir enfermedades y coordinar la respuesta ante emergencias sanitarias globales.Esta medida no es una sorpresa repentina, sino el cumplimiento de una postura sostenida por la actual gestión. Hace un año, el actual jefe de Gabinete, Manuel Adorni, afirmaba: «No vamos a permitir que un organismo internacional intervenga en nuestra soberanía, mucho menos en nuestra salud».
En sintonía, el presidente Javier Milei ha sido un crítico feroz del organismo, acusándolo de haber dado voz a quienes denominó los «ideólogos de la cuarentena cavernícola». Con esta salida, la postura argentina se alinea directamente con la del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos, quien también retiró a su país de la organización.
La visión del Dr. Hugo Pizzi: «Tristeza, pero sin caos»
Para profundizar en el impacto de esta decisión, el reconocido infectólogo y epidemiólogo Dr. Hugo Pizzi compartió su diagnóstico de situación. Si bien el especialista no ocultó su pesar personal, relativizó las consecuencias catastróficas que algunos sectores vaticinan: «en primer lugar debo decirles que me da tristeza salir de una institución de estas características. Yo la conocí en la década del 80… pero hago un diagnóstico de situación y veo que en el transcurso del tiempo se politizó mucho la pero mucho, mucho se politizó. Inclusive la politización le trajo errores, tropiezos llamativos, como por ejemplo en plena pandemia que el secretario general dijera ‘Saquen los barbijos. No tiene nada que ver esta enfermedad con los barbijos’… a los 6 días sale nuevamente el secretario general y dice ‘No, vuelvan a los barbijos.’ Mientras tanto, morían y morían».
Ante la consulta sobre si Argentina quedará desprotegida, Pizzi fue tajante al asegurar que el país cuenta con herramientas para suplir esta ausencia, destacando el rol de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la solidez científica local: «¿qué puede pasar la Argentina si sale de la OMS? No va a pasar nada. Y les explico por qué no va a pasar nada. Nosotros trabajamos con la Oficina Sanitaria Panamericana que es más antigua que la OMS… tiene sedes en Argentina frente a la plaza San Martín de Capital Federal. Nuestras universidades maravillosas tienen un sistema de investigación que es de primer nivel. Nuestros institutos como el Malbrán son de primer nivel y fundamentalmente estamos en la era comunicacional… el mundo es otro, el mundo científico es pequeño, nos conocemos todos. Por lo tanto, los que dicen que vamos a entrar en el caos, no va a ser así».
Advertencias y contrapuntos en la comunidad científica
A pesar del optimismo operativo del Dr. Pizzi, otros sectores de la comunidad científica manifiestan una profunda preocupación. Científicos del Conicet, en comunicados difundidos por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, advierten sobre implicancias negativas como el acceso limitado a medicamentos y vacunas, la pérdida de apoyo financiero y el aislamiento internacional. Señalan que, a diferencia de la infraestructura robusta de EE. UU., Argentina depende fuertemente de la colaboración internacional para guías normativas y certificaciones sanitarias.
En este sentido, el exministro de Salud Adolfo Rubinstein calificó la salida como un acto de «quedarse fuera del mundo» que deja al país en una posición de «mayor vulnerabilidad ante una crisis de salud». Sin embargo, Pizzi se mostró en desacuerdo con esta visión: «Eso me parece apocalíptico. Ya no, no, no. Yo en eso no estoy de acuerdo… que vamos a estar en esa situación, no nos eso no nos va a suceder. El mundo es otro. El mundo tiene otro tipo de argumentación para las cosas. Sabemos cómo se trabaja. Hemos aprendido mucho. Cada vez que hay una guerra, una epidemia, la medicina avanza a pasos agigantados».
Finalmente, el Dr. Pizzi concluyó que, aunque no considera que sea una «medida acertada» y que hubiera preferido «persistir estando incorporado y tratando de luchar para ver si podíamos mejorar esa politización», la salida de Estados Unidos es la verdadera «bomba neutrónica» que hará temblar los cimientos de la OMS debido a su peso financiero