12/02/2026 – La fruta que antes quedaba fuera del circuito comercial encontró una segunda vida productiva en el norte argentino.
En la comunidad Tupí Guaraní Iguopeigenda, de Río Blanco Banda Sur, diez familias comenzaron a producir harina de banana, una alternativa alimentaria sin gluten que reduce pérdidas de cosecha y ya despierta interés más allá de la región.
El proceso es acompañado por el INTA Yuto, que articula asistencia técnica, capacitaciones y la vinculación con programas de financiamiento.
Gracias a este proyecto los productores lograron convertir el descarte de banana en un emprendimiento comunitario.
La iniciativa dio un salto en 2025, cuando un proyecto socioproductivo presentado ante el Gobierno de Salta permitió adquirir deshidratador, molino y envasadora, equipamiento que habilitó la producción comunitaria con un rendimiento de entre 10 % y 15 % de harina por kilo de banana procesada.
Al respecto vamos a dialogamos con el ingeniero Claudio Ortiz, técnico del INTA Yuto quien acompaña esta iniciativa y con Juana López, referente de la comunidad originaria Tupí Guaraní Iguopeigenda y Francisca Cabezas quien también forma parte de esta comunidad.
El ingeniero Ortiz explicó: «La idea se empezó trabajando acá con la comunidad con manejo agroecológico, el cultivo de banana. El año pasado, a inicio del año, la fruta fresca tenía muy poco precio como fruta fresca y no se cosechaba la fruta y se la dejaba, se descartaba pero bueno, después con las cosas que íbamos leyendo, se propuso a la comunidad hacer transformar la banana verde en harinaque había que en otros países se hace pero con plátano. Nosotros en Salta y Jujuy se hace mucho más banana y poco plátano. Casi debe haber 10 ha menos de 1 plátano. Lo que sí, esto se habló, también se presentó unos proyectos socioproductivo al gobierno de acá de Salta. Se presentó la propuesta, se aprobó, nos financió plata y compramos unos una elementos para el proceso. Se hizo un deshidratador y empezamos a trabajar con bananas verdes para la elaboración de harina. No son bananas o no son frutas de descartes. Nosotros seguimos ciertas normas de la del Código alimentario argentino que tienen quecumplir, que no tienen que ser bananas rotas, bananas dañadas por insecto, todas esas cositas. Tienen que ser bananas aptas para el consumo, pero que no se la comercialicen, ya sea porque no tenga un calibre óptimo o porque no tenga precio. En realidad esas bananas estamos destinando para laelaboración de harina».
Esta comunidad originaria es productora de bananas por lo cual, con esta iniciativa se logra aprovechar casi la totalidad del cultivo. Al respecto, Juan López sostuvo que «muchas veces varía el precio la fruta fresca y lamentablemente hay momento que no se puede vender la fruta fresca y se termina perdiendola cosecha, pero ahora con esta propuesta que nos trajo el ingeniero a través del INTA, que siempre acompaña a las comunidades en especial, nos trajo esta propuesta de de este proyecto de seguir haciendo valer, el valor de la fruta, pero convirtiéndola en otro proceso que, bueno, para nosotros era algo nuevo. Entonces, esto ha sido para nosotros algo para aprender, de darle otro valor a la fruta y esohace que en este momento estamos trabajando 10 familias en la elaboración de esta harina sin gluten».
Por su parte, Francisca Cabezas destacó: «Esto es realmente una bendición. Estamos en una zona muy fructífera, la zona es tropical y por lo tanto somos pequeños productores, pero nuestro fuerte es la banana. Cuesta tanto la producción y cada vez estamos mejorando nuestra calidad de producción. La materia prima es mucho mejor en calidad y en cantidad. Somos 10 familias que estamos en este emprendimiento, el cual estamos convencidos de que se va a sumar más gente de la comunidad».
Se puede acceder a la entrevista completa en el reproductor de videos ubicado bajo el título.