«Aunque sea solo uno de estos niños», lema de la Jornada Mundial del Migrante 2026

viernes, 10 de abril de 2026

09/04/2026 – En el marco de la próxima Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, el papa León XIV propuso como lema “Incluso uno solo de estos pequeños”, una expresión tomada del Evangelio que invita a poner en el centro a los más vulnerables, especialmente a los niños que atraviesan la experiencia migratoria.

El mensaje, difundido a través del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, busca despertar una mirada más atenta, humana y comprometida frente a una realidad que sigue creciendo en todo el mundo.

Esta elección no es casual: pone el foco en quienes muchas veces quedan invisibilizados dentro de los procesos migratorios, recordando que cada historia es única y que la dignidad de cada persona debe ser siempre el punto de partida. En este sentido, el padre Flavio Lauría, delegado de la pastoral migrante e itinerante en la Ciudad de Buenos Aires, aporta una reflexión profunda desde su experiencia acompañando a comunidades migrantes.

“El Papa nos invita a mirar a los más pequeños, a los más vulnerables. No se trata solo de niños en cuanto a edad, sino de todas aquellas personas desprotegidas, que muchas veces no cuentan en la sociedad. Y en la experiencia migratoria, los niños están entre los más expuestos, porque todo lo que viven deja huellas muy profundas en su desarrollo y en su vida futura” .

En efecto, la realidad de los niños migrantes está atravesada por situaciones de extrema fragilidad: largos desplazamientos, contextos de violencia, desarraigo y, muchas veces, dificultades para acceder a derechos básicos como la salud y la educación. Frente a esto, la Iglesia insiste en la necesidad de una respuesta concreta, basada en la acogida y la cercanía.

“Un niño que atraviesa estas situaciones sin contención adecuada va a cargar con marcas muy difíciles de sanar. Por eso es tan importante la acogida, el recibirlos con humanidad, con cariño, desde lo más básico. Como sociedad y como comunidades tenemos mucho por hacer en ese acompañamiento” , subraya Lauría.

En esta línea, el sacerdote retoma también una enseñanza central del papa Francisco, que sigue marcando el camino pastoral en este ámbito: los cuatro verbos “acoger, proteger, promover e integrar”. Una guía que hoy, bajo el pontificado de León XIV, continúa vigente y se profundiza especialmente en relación con los menores.

“No podemos quedarnos solo en los números. Cada cifra representa una persona concreta. Y lo que hagamos por uno solo, aunque parezca pequeño, puede marcar su vida para siempre. Acercarnos, mirarlos, interesarnos, es ya una forma de transformar la realidad” , afirma.

El lema de esta jornada, entonces, no solo propone una reflexión, sino también una llamada a la acción. En un mundo donde las migraciones forman parte de la historia y del presente, el desafío es construir una cultura del encuentro que ponga en el centro a la persona humana, especialmente a los más pequeños.

“La realidad migratoria ha existido siempre y seguirá existiendo. Pero para nosotros, como cristianos, el desafío es afrontarla desde una mirada profundamente humana, comprometida con el otro, con su dignidad y con su historia” .

De este modo, la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado —que se celebrará el próximo 27 de septiembre— se presenta como una oportunidad para renovar este compromiso y para recordar que, incluso en medio de grandes cifras y crisis globales, cada vida cuenta, y cada gesto de acogida puede hacer una diferencia real.