CEMAIS: marginalidad, migraciones y falta de oportunidades”

martes, 3 de marzo de 2026

03/03/2026 – En un escenario donde las cifras oficiales de pobreza y empleo informal no alcanzan a reflejar la complejidad de la realidad social argentina, el Informe 11 del CEMAIS aporta una mirada que invita a revisar ciertos prejuicios instalados. Para el director del centro, Edgardo Dainotto, “atribuir el crecimiento de la marginalidad a las migraciones es una simplificación que no resiste el análisis empírico”.

En cambio, sostiene que el problema de fondo radica en “la falta estructural de oportunidades laborales, educativas y sociales que permitan a las personas desarrollar un proyecto de vida con dignidad”. Desde esta perspectiva, la exclusión no es consecuencia del origen de las personas, sino de un entramado de desigualdades que se ha profundizado en los últimos años.

El informe subraya que la precarización laboral, el acceso desigual a servicios básicos y la persistencia de prácticas discriminatorias configuran un escenario que reproduce ciclos de pobreza. En palabras de Dainotto, “cuando el empleo es inestable, mal remunerado o informal, no hay posibilidad real de integración, ni para migrantes ni para argentinos nacidos aquí”. El director del CEMAIS advierte que centrar el debate en la migración desvía la atención de los factores estructurales: “La marginalidad crece allí donde el Estado y el mercado no generan condiciones de inclusión sostenida”. En este sentido, el documento dialoga con investigaciones recientes que evidencian cómo la falta de políticas integrales termina afectando especialmente a jóvenes y sectores populares.

Un ejemplo concreto es el de los jóvenes venezolanos en Argentina, quienes enfrentan obstáculos como la no convalidación de títulos profesionales y la discriminación laboral. “Muchos llegan con formación y experiencia, pero se ven empujados a empleos informales o subcalificados. Eso no es un problema migratorio, es un problema de reconocimiento y de oportunidades”, señala Dainotto. Esta situación no es exclusiva de quienes llegan de otros países: también afecta a miles de jóvenes argentinos que encuentran barreras similares para insertarse en el mercado laboral formal.

En línea con lo planteado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina, el Informe 11 remarca que la pobreza y la marginalidad están mucho más vinculadas a la falta de acceso a educación de calidad, empleo digno y servicios básicos que a la migración en sí misma. Dainotto lo resume con claridad: “La discusión no debería ser quiénes llegan, sino qué sociedad estamos construyendo y qué puertas estamos dejando cerradas”. Desde el CEMAIS, el llamado es a abordar estas cuestiones estructurales con políticas públicas sostenidas en el tiempo, que promuevan una inclusión real y eviten que la marginalidad siga ampliándose en silencio.