31/03/2026 – A nueve años del diagnóstico realizado por el Centro Mariano de Investigación Social (CEMAIS), el problema del empleo formal en Argentina continúa atravesado por una misma dificultad estructural: la complejidad del sistema tributario y el costo de contratar.
Pese a algunos intentos recientes por aliviar la carga —como la extensión de beneficios en contribuciones para nuevas incorporaciones a través de programas como “Puente al Empleo”—, la falta de reglas claras y estables sigue siendo un obstáculo central, especialmente para pequeños empleadores.
En paralelo, el debate por un nuevo esquema de Monotributo en la Ciudad de Buenos Aires y los anuncios de una posible reforma laboral evidencian que el marco normativo está en constante փոփոխación. Sin embargo, esa dinámica, lejos de aportar previsibilidad, muchas veces profundiza la incertidumbre y desalienta la generación de trabajo registrado.
En este contexto, el análisis de Edgardo Dainotto, director del CEMAIS, aporta una mirada de fondo sobre el problema: “El núcleo de la dificultad sigue siendo el mismo que señalábamos hace casi una década: un sistema tributario fragmentado, con múltiples capas y costos que recaen especialmente sobre el que quiere iniciar o sostener una actividad formal. Mientras no haya una simplificación real, clara y previsible, cualquier alivio puntual termina siendo insuficiente frente a la incertidumbre que enfrentan los empleadores”.
Desde su perspectiva, el principal desafío no pasa únicamente por reducir cargas, sino por generar confianza en el sistema: “Hoy el microempleador, el pequeño comerciante o el emprendedor no solo evalúa cuánto le cuesta contratar, sino también qué puede pasar mañana con las reglas. Esa falta de estabilidad es, muchas veces, más determinante que el propio costo. Nadie quiere asumir un compromiso a largo plazo en un escenario donde las condiciones pueden cambiar de un momento a otro”.
En esa línea, Dainotto advierte que las iniciativas en discusión, si bien apuntan en algunos casos a ordenar el esquema vigente, aún no logran resolver el problema de fondo: “Se habla de eliminar tributos de bajo rédito y de simplificar, lo cual es positivo en términos conceptuales, pero el desafío está en la implementación. Si esa simplificación no se traduce en un sistema más sencillo, accesible y estable en el tiempo, el impacto sobre la generación de empleo va a ser limitado”.
Así, el escenario actual combina medidas parciales con un debate más amplio que todavía no encuentra una resolución definitiva. Mientras tanto, el costo y la incertidumbre continúan operando como freno a la formalización laboral, en un contexto donde la necesidad de generar empleo genuino se vuelve cada vez más urgente.