27/05/2026 – El Ministerio de Exteriores de Rusia anunció que sus fuerzas armadas iniciarán “ataques sistemáticos” contra instalaciones militares e industriales en Kiev e instó al personal diplomático y a organizaciones internacionales a abandonar la capital ucraniana “lo antes posible”. La advertencia se produjo apenas dos días después de uno de los bombardeos más destructivos registrados sobre la ciudad desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022.
El comunicado oficial señaló que “los ataques tendrán como objetivo tanto los centros de toma de decisiones como los puestos de mando”, en un contexto de creciente tensión militar y diplomática. Sobre este escenario internacional dialogamos con el profesor Bruno Tondini, analista internacional, quien explicó que este tipo de anuncios forman parte de una lógica que Rusia viene utilizando periódicamente en el marco de la guerra.
“Vamos a hablar un poco de esta situación que es repetitiva. No es la primera vez que Rusia amenaza con ataques sistemáticos y fuerza el retiro del personal diplomático de distintos Estados para visibilizar esto y tal vez realizar algún avance militar superior desde el punto de vista ruso”, señaló Tondini al analizar el trasfondo de la advertencia emitida por Moscú.
El especialista consideró que existe una alta probabilidad de que los ataques anunciados efectivamente se concreten, aunque advirtió sobre el riesgo creciente para objetivos civiles y diplomáticos. “Esto seguramente va a ocurrir. El problema es que estos bombardeos quirúrgicos lamentablemente no han ocurrido. En el bombardeo del sábado por la noche se golpearon lugares que no eran estrictamente militares”, afirmó.
En ese sentido, detalló algunas de las consecuencias del reciente ataque aéreo ruso sobre territorio ucraniano. “Se golpeó el museo construido en torno a Chernobyl, que había sido inaugurado hacía muy poco tiempo, y prácticamente destruyó el 40% del edificio. También fue alcanzada la residencia de un embajador y la onda expansiva provocó daños importantes”, describió.
Para Tondini, esta nueva ofensiva aérea responde en gran parte al estancamiento militar que se vive actualmente en el frente terrestre. “Esta ofensiva aérea de Rusia tiene que ver con el estancamiento de la guerra en tierra, especialmente en el sur y en el oeste. También aparece una advertencia vinculada a la posibilidad de abrir un nuevo frente desde Bielorrusia, algo que distintos gobiernos europeos siguen con mucha atención”, explicó.
Uno de los puntos que más preocupación genera a nivel internacional es la utilización de armamento cada vez más sofisticado por parte de Rusia. El analista destacó particularmente el uso reiterado de misiles hipersónicos con capacidad potencial de portar ojivas nucleares. “Tal vez lo más importante de todo esto fue la utilización, por tercera vez, del misil balístico hipersónico Orenix. El problema es que este misil puede portar ojivas nucleares. La realidad es que estamos viendo pruebas concretas de armamento que podría transportar arsenal nuclear”, sostuvo.
El misil impactó en una zona ubicada a unos 60 kilómetros al sur de Kiev, en una ciudad de aproximadamente 200 mil habitantes, lo que elevó aún más las alarmas internacionales. “Esto ha generado muchísima preocupación porque implica la utilización y puesta a prueba de elementos que eventualmente podrían utilizar componentes nucleares”, agregó.
Tondini también señaló que la comunidad internacional reaccionó rápidamente frente a esta escalada. “La mayoría de los países europeos llamaron a representantes rusos para exigir explicaciones sobre todo esto”, indicó, recordando además que no es la primera vez que Moscú emite advertencias similares mientras desarrolla operaciones militares de gran escala.
Finalmente, el analista planteó que este endurecimiento del conflicto podría estar vinculado también a movimientos diplomáticos paralelos impulsados principalmente por Estados Unidos y algunos países europeos. “Muchas veces, cuando los conflictos bélicos recrudecen, también es porque se está intentando acelerar algún proceso de negociación. Estados Unidos volvió a instalarse como mediador y quizá, paradójicamente, ante este recrudecimiento estemos más cerca de observar algún tipo de acercamiento diplomático”, concluyó.