“Una hora todos los días”

jueves, 14 de marzo de 2019
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14/03/2019 –  Esta sencilla anécdota nos ayuda a reflexionar acerca de la necesidad del descanso y recreación, que ayudan a reponer fuerzas en medio del estrés y ajetreo que suelen presentar las tareas cotidianas:

Cuentan que un célebre primer ministro fue una vez a visitar a un hombre sabio, muy popular por sus buenos consejos, para que le aconsejase en el gobierno de la nación. El santo sonrió y le dijo solamente: “Toque usted la flauta una hora todos los días.”

Todos los medios de comunicación llevaron la noticia al país.

El primer ministro no sabía tocar la flauta, claro, pero tampoco era ése el sentido del consejo.

Sus responsabilidades, las entrevistas, las reuniones, las decisiones, los decretos, la correspondencia diaria y los viajes al extranjero tejían a diario un programa apretado de actividades locas.

Todo eso había que hacerlo, desde luego, pero en medio de todo, de vez en cuando, a ratos perdidos, sin darle importancia, como distracción, como relevo, como broma en medio de tanta seriedad tenía que tomar la flauta y tocar unas notas.

Tan sencillo como eso.