León XIV advierte sobre la «gamificación» del deporte: «Riesgo de desanclarlo del cuerpo real»

viernes, 6 de febrero de 2026

06/02/2026 – En su reciente carta «La vida en abundancia», publicada con motivo de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno en Italia, el Papa León XIV ha dedicado un espacio central a reflexionar sobre las amenazas que acechan la esencia de la actividad física. El Pontífice alerta sobre la creciente «gamificación» extrema, un fenómeno que asimila la práctica deportiva a la lógica de los videojuegos, priorizando el rendimiento algorítmico sobre la experiencia humana.

Para el Santo Padre, esta tendencia de reducir el deporte a «puntuaciones, niveles y rendimiento repetibles» pone en peligro la naturaleza misma del juego. Según explica en su mensaje, existe el riesgo de que la actividad se desplace hacia una simulación que promete control total y gratificación inmediata, sustituyendo elementos esenciales como el imprevisto y el riesgo. León XIV sostiene que esto podría «desanclar el deporte del cuerpo real y de la relación concreta».

Frente a este escenario digitalizado, el Papa hace un llamado a recuperar la dimensión encarnada del deporte. En su misiva a los atletas en Milán y Cortina d’Ampezzo, recalca que el valor auténtico de la disciplina reside en su capacidad relacional y educativa. “Recuperar el valor auténtico del deporte significa, entonces, restituirle su dimensión encarnada, educativa y relacional, para que siga siendo una escuela de humanidad y no un mero dispositivo de consumo”, afirma el Pontífice.

Asimismo, León XIV vincula esta preocupación con la necesidad de una «pastoral del deporte» que cuide la vida espiritual de los deportistas. Propone una visión que vaya más allá del resultado técnico y numérico, buscando que el ejercicio sea una práctica que forme la interioridad. El objetivo, según el texto, es evitar que la competencia se deshumanice y pierda su capacidad de ser un espacio de encuentro físico y diálogo entre diversas culturas y tradiciones.

Finalmente, el Papa subraya que el deporte debe seguir siendo una «fuente de alegría» basada en la presencia y el contacto. Al advertir sobre los riesgos de la tecnología mal aplicada, insta a las instituciones a proteger la cultura del encuentro, donde la identidad y el sentido de comunidad de jugadores y aficionados prevalezcan sobre la fría lógica de los datos y el rendimiento automatizado, manteniendo así la «profunda unidad entre las diferentes dimensiones del ser humano».

Fuente: Vatican News.