Comunicar la fe, siendo Iglesia en salida

martes, 12 de abril de 2022
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12/04/2022 – En “Pensar la fe en el cambio de época”, el padre Gerardo Ramos destacó la misericordia y la sinodalidad como condiciones fundamentales para una Iglesia evangelizadora en salida. “Hoy vemos el estilo pastoral y evangelizador que tiene la iglesia a tono con el magisterio del papa Francisco. Detrás de lo que dice y hace el pontífice hay un discernimiento de todo el pueblo de Dios. En el documento “Evangelii gaudium”, Francisco sintetiza las convicciones pastorales para nuestro tiempo. Partiendo desde las periferias sociales y existenciales, en actitud de misericordia, haciendo camino juntos (sinodalmente), imaginando nuevos caminos y estrategias menos dogmáticas y más humanas (porque Dios habla en la vida)”, sintetizó el sacerdote y teólogo.

“Todos sabemos que lo que moviliza a las personas no son las ideas, por claras y conceptuales que éstas puedan parecer, sino más bien los afectos. En última instancia, todos acabamos obrando de acuerdo a lo que ‘sentimos’. De ahí que, para evangelizar, haya que tocar las fibras últimas de las personas: los símbolos que nutren el imaginario de cada una y ‘afectan’ sus decisiones centrales. No se produce realmente un cambio de convicciones hasta que no se transforma el imaginario simbólico de la persona”, dijo Gerardo.

“Tampoco es posible hacer catequesis, homilías o teología a base de ideas, por prolijas y concatenadas que éstas se presenten a los destinatarios de nuestro esfuerzo. Si éstas no se decantan como fruto de una experiencia previamente ‘sentida’, si no conllevan una ‘afectación’ interna, no movilizarán lo más decisivo de los destinatarios: no convertirán realmente sus vidas, y a nosotros nos habrá parecido haber desperdiciado el tiempo. Un intento de comunicación de la fe que parta de la doctrina tendrá muy pocas chances de ser verdaderamente eficaz. Más aún, para que no se malinterpreten y en cambio se internalicen correctamente, los conceptos doctrinales tendrán que ser más bien lo último del proceso, y no lo primero”, agregó el padre Ramos.

“De ahí que al momento de procurar la comunicación de la fe, sobre todo en la catequesis, debamos movilizar los afectos, o captar los afectos ya movilizados. Las mediaciones artístico-culturales en boga, afines a la vida y edad de los destinatarios, o aquellas que han sido verdaderamente significativas en el pasado reciente y nutren el imaginario colectivo en un determinado contexto, tienen un gran poder movilizador. Aunque no sólo, hoy hay que destacar de un modo especial el cine y la música. Como antes acontecía con la novela y la poesía respectivamente, ahora son de preferencia estos géneros los que cuentan historias y ‘dicen’ sentimientos profundamente humanos. Evangelizar es conducir el encuentro progresivamente, hacia la experiencia de valores evangélicos autotrascendentes, saboreándolos en su íntima vinculación con lo ya vivido, para luego ponerle nombre al trayecto y ordenar lo recorrido. Por su carácter programático y post sinodal, la exhortación apostólica Evangelii Gaudium del papa Francisco reviste una importancia decisiva para la vida y reflexión evangelizadora de la Iglesia en el actual momento epocal”, cerró en su explicación.