Culminó la 128ª Asamblea Plenaria de la CEA

lunes, 27 de abril de 2026

27/04/2026 – La Conferencia Episcopal Argentina concluyó su 128ª Asamblea Plenaria, un espacio clave de reflexión y discernimiento pastoral que, a lo largo de la semana, reunió a obispos de todo el país para abordar los desafíos que atraviesan tanto a la Iglesia como a la sociedad argentina.

El encuentro, desarrollado en un contexto marcado por la situación económica y la creciente vulnerabilidad de amplios sectores, permitió poner en común realidades diocesanas, compartir preocupaciones y renovar líneas de acción pastoral. En ese marco, uno de los ejes centrales fue el acompañamiento a quienes más sufren, reafirmando la misión de una Iglesia cercana y comprometida con la vida cotidiana de las personas.

Durante las jornadas también estuvo muy presente la memoria del Papa Francisco, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento, lo que dio lugar a momentos de oración y reflexión sobre su legado y su permanente llamado a una Iglesia en salida, atenta a las periferias y abierta al encuentro.

Al cierre de la Asamblea, el presidente del Episcopado, Marcelo Colombo, sintetizó el espíritu de lo vivido y los desafíos que se proyectan hacia adelante: “Han sido días muy intensos de trabajo, pero también de escucha y de comunión. Hemos podido poner en común las distintas realidades que viven nuestras comunidades y, desde ahí, discernir caminos que nos permitan seguir acompañando al pueblo de Dios en este tiempo tan complejo. Hay mucho dolor, muchas necesidades, pero también signos de esperanza que nos animan a seguir adelante”.

Asimismo, subrayó la importancia de sostener una presencia pastoral cercana y comprometida:
“La Iglesia está llamada a estar al lado de la gente, especialmente de quienes más sufren. No podemos ser indiferentes a las situaciones de pobreza, de exclusión o de angustia que viven tantas familias. Nuestro compromiso es acompañar, escuchar y ofrecer, desde nuestra misión, una palabra y un gesto que ayuden a sostener la esperanza”.

En relación con la figura de Francisco, Colombo destacó su influencia permanente en la vida de la Iglesia: “La memoria del Papa Francisco ha atravesado toda la Asamblea. Su magisterio, su estilo, su cercanía con los más pobres siguen siendo una guía muy clara para nosotros. Nos invita a no quedarnos encerrados, a salir, a ir al encuentro, a ser una Iglesia misionera que no pierde de vista a nadie”.

De este modo, la 128ª Asamblea Plenaria concluye dejando renovado el compromiso de los obispos argentinos de seguir construyendo una Iglesia cercana, misionera y atenta a las necesidades del pueblo, en un tiempo que exige presencia, escucha y una respuesta pastoral concreta frente a los desafíos de la realidad.