Todos familia de todos

miércoles, 19 de julio de 2023
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17/07/2023 – Compartimos esta semana una nueva edición del ciclo “Hermanos todos”, junto a María Cecilia Jaurrieta.

En esta ocasión Cecilia se comunica desde San Juan, en la Casa de retiros Getsemaní, de las Hermanas de la Caridad, en una misión, acompañada de Bruno Cerdera, voluntario de “Construyendo caminos” perteneciente a los franciscanos, que nos cuenta lo que están haciendo, un trabajo misionero y de servicio, y como promueven bajo las líneas del Papa Francisco, la dignidad de las personas.

Están convencidos que para evangelizar hay que mostrar actos concretos. Su fuerte está en la educación, acompañar a los chicos con las tareas de la escuela y desde el proyecto de alfabetización llamado “Dale”, para acompañar a los chicos que quedaron fuera del sistema educativo. Además, cuentan con un taller literario, donde a través de juegos creativos acercan a los chicos a la literatura, entre otras actividades.

Por su parte, Cecilia compartió que pudo participar de la Toma de Posesión del Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Jorge García Cuerva, y destacó la homilía en clave de Fratelli Tutti. Subrayó la alegría del proyecto explicitado en la homilía muy a propósito de lo que necesitamos en este tiempo, sobre todo corazones que se enganchen en construir familia. Cecilia afirma que si la Fratelli Tutti vamos a resumirla en algo es que tenemos que ser todos familia de todos y donde no haya familia, tratar de ponerla. Primero cuidar la familia propia, sea la familia que nos haya tocado, pero también ser familia de quiene no la tienen. Todo pasa por tener una familia y todo se pierde por no tenerla.

Durante el programa retomamos “el Padre Nuestro de la cultura del encuentro” que presentamos la semana anterior, y seguimos por la frase hágase tu voluntad, reconoceinedo el sentido sagrado de la vida humana para que podamos colaborar, construir, dialogar y crecer, permitiendo que el conjunto de las voces forme un noble y anónimo canto, en vez del griterío fanático del odio. Tenemos que aprender a construir el reino con otros, buscar los puntos de luz, porque no tenemos que ser profetas del desencuentro ni del desencanto, sino donde hay algo donde yo puedo construir un puente, ahí está mi presencia para construir el reino.

El Padre Nuestro que compuso Cecilia, hace referencia algo muy propio de San Francisco, que también hizo un Padre Nuestro glosado, para él el pan nuestro era el Santísimo Cuerpo de Jesús.

Danos hoy el pan de cada día, el Cuerpo y Sangre de tu hijo muy amado, pero recuérdanos que si deseamos honrar el Cuerpo de Cristo, no lo despreciemos cuando lo contemplemos desnudo, ni lo honremos en el templo con lienzos de seda, si al salir lo abandonamos en su frio y desnudez, frase de San Juan Crisóstomo que tiene cosas muy actuales. El pobre es el sacramento de Jesús. En el pobre está Cristo tanto como esta en la Eucaristía, y eso tendríamos que tatuárnoslo, para que no se nos olvide ni una cosa, ni la otra.

Continuando, Cecilia nos expresa sobre el segmento perdona nuestras ofensas, sobre todo la indiferencia cómoda, fría y globalizada, detrás del engaño que podemos ser todopoderosos y olvidar que estamos todos en la misma barca. O nos salvamos todos juntos o no nos salvamos ninguno.

Para finalizar, Cecilia compartió el extracto como también perdonamos a los que nos ofenden, sin olvidar, sin negar, sin relativizar ni disimular lo que jamás debe ser tolerado, justificado o excusado. Aún así podemos otorgar un perdón libre y sincero, que refleja la inmensidad del perdón divino porque el perdón es gratuito. Puede perdonarse aún al que se resiste al arrepentimiento y es incapaz de pedir perdón.