El juez bonaerense que dicta talleres literarios para presos en General Alvear

sábado, 3 de diciembre de 2022
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03/12/2022 – El juez Roberto Conti, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal Número 7 de Lomas de Zamora, dicta talleres literarios para presos en un penal de la provincia de Buenos Aires. Este magistrado provincial lo hace en el pabellón 9 de la unidad número 30 de General Alvear. Cuando estudiaba en el secundario, Roberto se apasionó por la literatura después de leer un texto de Ernesto Sabato. En la actualidad, junto con otros funcionarios judiciales, intenta transmitir esa pasión a presos alojados en cárceles bonaerenses para que tengan una herramienta que los aleje de la violencia. “Cambiar libros por armas”, es la consigna que los anima. “El objetivo es que, por medio de la lectura y la escritura, dejen de lado las facas para usar la imaginación. A mí, la literatura me marcó mucho“, relató el juez. El taller literario de Alvear es una réplica de lo que ya ocurre en varias cárceles bonaerenses.

“Con las consignas que les enviamos, los presos tienen que usar la imaginación y crear personajes. El taller no solo será positivo para los internos, sino también para sus familiares, ya que van a poder recibir cartas escritas por ellos”, explicó Conti. Además del taller literario hay cursos de alfabetización para presos que no saben leer ni escribir. El eje de las actividades es trabajar un cuento por semana para que los internos lo lean en grupo, practiquen la escritura con alguna consigna sobre lo leído y luego, a través de un intercambio, se les pueda dar notas con las devoluciones de los trabajos. “Los detenidos realizan actividades de expresión escrita y literaria pudiendo elaborar ejercicios de escritura, comprensión de textos y debates literarios con la utilización de los ejemplares con que ahora cuenta el pabellón y aquellos que irán acercando los coordinadores”, agregaron desde el Servicio Penitenciario Bonaerense.

La Unidad 30 de General Alvear, de 64 hectáreas y a 240 kilómetros al oeste de la ciudad de Buenos Aires, fue inaugurada el 6 de abril del 2000. Considerada de máxima seguridad, funcionan las escuelas de Educación Primaria de Adultos número 703 “Paulo Freire” y la de Educación Media número 3; y tienen varios cursos de formación profesional. “Yo desde muy pibe fui muy apasionado por los libros. Leo mucho, leo de todo. Mi carrera me obligó a leer, claro, pero siempre fui un lector. Me acuerdo que cuando tenía seis años les leía a mis abuelos sentados en el sillón de su living a Víctor Sueiro. Ahí comenzó todo, para mí siempre la literatura fue muy importante, transformadora, renovadora. Y entiendo que genera eso en los pibes, en las personas privadas de su libertad, como siempre les digo es un espacio de libertad”, agregó Conti.

Por otra parte, la Capellanía General del Servicio Penitenciario Bonaerense convocó a estudiantes, docentes e interesados lectores dispuestos a vivir la experiencia de coordinar un espacio de intercambio, de manera virtual o presencial, con personas privadas de la libertad. “Pabellones Literarios para la Libertad” es una iniciativa surgida en la Unidad número 40 de Lomas de Zamora que derivó en programa con aprobación del Ministerio de Justicia de la Provincia, donde trabajan conjuntamente la Capellanía General, el Departamento de Cultura del Servicio Penitenciario Bonaerense y el Ministerio. El capellán general del servicio, padre Carlos Pont Gasques, resaltó que “los pabellones literarios para la libertad nos permiten, como Iglesia con presencia en las unidades, abordar la evangelización desde un contexto mucho más amplio y con una intervención más integral”.

Asimismo, el padre Pont expresó que “los libros son la excusa, las materias que implican los estudios literarios, los procesos que se inician, la circulación de la palabra, la baja de la violencia, la palabra como modalidad y estilo de vida, todo esto significan los pabellones literarios y es la gran oportunidad para hacer presencia en uno de los contextos más complejos y más difíciles como es el mundo carcelado”. Del equipo coordinador de la Pastoral Carcelaria de la arquidiócesis de La Plata, se sumaron al proyecto y detallaron que los talleres no solamente pretenden la promoción cultural y la alfabetización, sino que son “una herramienta de inclusión con una perspectiva de derecho, donde las personas adquieren y fortalecen una cuestión más identitaria, donde se reconocen en sus derechos y donde aprenden más sobre sus posibilidades”. En la actualidad, hay más de 100 talleres literarios en penales de la provincia de Buenos Aires. Para mayor información sobre el voluntariado se debe escribir un correo electrónico a [email protected]

El mes pasado, el Papa Francisco les pidió a los jueces que actúen con responsabilidad y cuestionó “el incremento del uso indebido del encierro”. El Sumo Pontífice lo hizo a través de una carta que le envió a Alejandro Slokar, el juez que preside la Asociación Argentina de Profesores de Derecho Penal. Además Francisco llamó a que desde las instituciones “contribuyan a la promoción del ejercicio de las funciones académicas y judiciales con apego a compromisos éticos”. “Quisiera compartir con ustedes algunas reflexiones sobre ciertas cuestiones vinculadas a su saber que tocan directamente a la dignidad de la persona humana y, por lo tanto, interpelan a la Iglesia en su misión de evangelización y servicio a la justicia y a la paz”, comentó a modo de introducción en su texto oficial el papa y aclaró: “Es menester recordar que la ley por sí sola nunca puede alcanzar los objetivos reales de la función penal”. En ese sentido y en relación al ejercicio del poder, advirtió: “La concepción tecnocrática deshumanizadora pone en duda la capacidad crítica de la persona y conduce a un irracionalismo que se importa a las aulas y a las decisiones judiciales”.

Luego, enfatizó: “Para que la función penal no se convierta en un mecanismo cínico e impersonal, necesitamos personas nutridas en formación técnica, pero sobre todo apasionadas por la justicia, conscientes del gran deber que cumplen. Solo así ninguna norma será un fin en sí misma, sino que todas estarán al servicio de las personas implicadas, ya sean los autores de los delitos o las víctimas que han sido ofendidas”. “Necesitamos docentes y jueces que asuman la misión que implica su vocación como servidores del Derecho. El llamamiento que realizo a ustedes, como expertos, es que contribuyan a la promoción del ejercicio de las funciones académicas y judiciales con apego a compromisos éticos”, insistió el Sumo Pontífice. En los párrafos siguientes, el papa enfatizó su crítica. “En anteriores ocasiones señalé la misión que tienen los juristas para contrarrestar la irracionalidad punitiva y observé con preocupación el uso arbitrario de la prisión preventiva, la prisión perpetua, el encarcelamiento masivo, el hacinamiento y las torturas en las cárceles, como también la arbitrariedad y el abuso de las fuerzas de seguridad, la criminalización de la protesta social y el menoscabo a las garantías penales y procesales más elementales”.