¿Si compartimos el sufrimiento sanamos más rápido y mejor?

miércoles, 21 de julio de 2021
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19/07/21- Ante la muerte de un ser querido, el divorcio, la pérdida de identidad, la pérdida del trabajo, la enfermedad crónica o la invalidez, hay quien logra orientar con sus propias fuerzas una nueva vida, y también quien se refugia en la amargura y el desconsuelo. El que comparte la propia vulnerabilidad reduce la soledad, el estrés y los problemas emocionales. La mutua ayuda es indispensable para afrontar, junto a los demás, el camino de la curación. Sobre esta temática dialogamos con el Padre Mateo Bautista, sacerdote camilo, en el programa “Hoy puede ser”.

“San Camilo de Lelis nos enseñó que hay que dejarse ayudar, no hacerse víctima y dar un paso más: ayudar a los demás. Dios siempre interviene. Camilo empezó a preguntarse ¿cómo puedo ayudar a otros que sufren?; allí empezó el camino de mutua ayuda: trabaja en el hospital como enfermero, funda una orden, reforma el hospital, visita las casas particulares, funda la mística de “Cristo enfermo”, envía religiosos a la guerra; y de vuelta Camilo recibe más iluminación y más gracia de Dios.”

La mutua ayuda
La mutua ayuda primero es recibir y preguntaros si nos alegramos con las alegrías de los demás; porque si no algo falla en mí. Segundo es compartir las tristezas, desahogarme; pero aun estando en sufrimiento, poder escuchar a los demás que también sufren. La tercera es compartir la mutua ayuda del proceso de sanación. La mutua ayuda es preguntarnos qué hacemos con el sufrimiento. Si en la mutua ayuda me dejo iluminar y puedo iluminar a los demás. Con una experiencia de haber sufrido y cicatrizado la herida, puedo ayudar a otros a hacer un camino de sanación.

La civilización es una ayuda comunitaria
Una estudiante le preguntó una vez a la antropóloga Margaret Mead cuál consideraba la primera señal de civilización en una cultura. La estudiante esperaba que la antropóloga hablara de anzuelos, cuencos de arcilla o piedras para afilar, pero no. Mead dijo que el primer signo de civilización en una cultura antigua es la prueba de una persona con un fémur roto y curado.

Mead explicó que en el resto del reino animal, si te rompes la pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a beber agua o cazar para alimentarte. Te conviertes en carne fresca para los depredadores. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane. Un fémur roto que se curó es la prueba de que alguien se tomó el tiempo para quedarse con el que cayó, curó la lesión, puso a la persona a salvo y lo cuidó hasta que se recuperó. «Ayudar a alguien a atravesar la dificultad es el punto de partida de la civilización», explicó Mead.

No te pierdas de escuchar la entrevista completa en la barra de audio debajo del título.