“Fray Mamerto Esquiú, fue uno de los mayores y fervientes devotos de la Virgen del Valle”, indicó el profesor Mario Vera

lunes, 25 de mayo de 2020
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25/05/2020 – ¿Quién fue Fray Mamerto Esquiú? Le preguntó en Madre del Pueblo, el padre Marcelo Amaya al profesor Mario Daniel Vera, quien es un estudioso no sólo de la historia de Catamarca sino principalmente de la vida de Fray Mamerto Esquiú, ya que está realizando un gran aporte en el proceso de  su beatificación.

El profesor Mario Vera, tiene además, varias publicaciones y ha realizado muchos aportes a la cultura de la provincia de Catamarca.

En diálogo con Radio María, comenzó dando gracias por la aprobación del milagro por la Comisión de Teólogos del Vaticano el pasado 24 de abril, diciendo  “Este año, con un condimento especial, no solamente por la cuarentena, que nos impidió participar de las ceremonias religiosas y actos civiles, sino especial, por las noticias provenientes del  Vaticano, que nos llenaron de alegría, de satisfacción, al aprobarse las instancias teológicas del proceso de milagro del Venerable Fray Mamerto Esquiú”, dijo entusiasmado Mario Vera.

La devoción a la Virgen del Valle de Fray Mamerto Esquiú

En este sentido, lo primero que recordó el profesor Vera, fue la devoción mariana de Mamerto Esquiú, indicando que “Fray Mamerto Esquiú, fue uno de los mayores y fervientes devotos de la Virgen del Valle. Esquiú cada vez que salía de Catamarca llegaba por la Catedral a tomar gracia y a encomendar todo su viaje en manos de María. Como así también a su regreso de cada uno de sus viajes, llegaba a la Catedral para agradecer  y ahí de rodilla invocaba su protección y mirándola a los ojos, de esta Morena nuestra catamarqueña, le agradecía profundamente la protección y el amparo de la Virgen del Valle.

¿Quién fue Esquiú?

El padre Marcelo Amaya le preguntó al profesor Mario Vera: ¿Cómo fue la vida del Venerable Fray Mamerto Esquiú? ¿cómo fue su infancia?

Ante esto, el profesor Mario Vera dijo que “Están invitados a conocer la casa natal que aún está en pie, en el histórico camino real que atravesaba por Catamarca, allí está la casa de Don Julián y Doña Paula Medina, que son los padres de María de las Nieves Medina, madre de Fray Mamerto Esquiú, una niña que nació el 8 de mayo de 1802”, recordó su historiador.

¿Quién fue el papá de Fray Mamerto Esquiú?

Por otro lado, Mario Vera describió la figura del padre de Fray Mamerto Esquiú, diciendo que “En el caso de Santiago Esquiú,-continuó- nació en 1790 en la localidad de Monzón, en el principado de Cataluña, y él llegó al continente americano como soldado del rey, -recordemos que estamos en plena guerra de la independencia-, y ahí Don Santiago Esquiú va a ser tomado prisionero por las tropas de Martín Miguel de Güemes”.

“A principios de 1816 don Santiago Esquiú, ya está en Catamarca y ahí es donde pone sus ojos en María de las Nieves Medina, un matrimonio que se va a celebrar el 6 de septiembre de 1822 por el padre Francisco Cortéz “, indicó.

Es así, que el profesor Mario Vera contó cómo estaba conformada la familia Esquiú: “Van a nacer seis hijos, en orden cronológico, María Rosa Ramona, en agosto de 1823, Mamerto de la Ascensión Esquiú, el 11 de mayo de 1826, Odorico Antonio Esquiú,  14 de junio de 1828, Josefa de Jesús, -no está legible su partida de nacimiento-, Justa Pastora, el 6 de agosto de 1832 y  Trinidad Antonia María, que nació el 2 de febrero de 1836, más conocida como Marcelina”, indicó.

¿Cómo fue la infancia de Fray Mamerto Esquiú?

La infancia de Mamerto Esquiú va a transcurrir en San José de Piedra Blanca, por entonces era el principal centro productivo –aclaró- hasta su padre era labrador, trabajaba en las labores del campo. No hay dudas -completó- que su hijo Mamerto lo ayudara en las labores del campo”.

“En esta familia de laboriosos, ahí es donde el niño Fray Mamerto Esquiú  va a hacer sus primeros pasos, va a estudiar en la escuela de primeras letras de San José de Piedra Blanca y ahí va a tener una maestra que va a ser fundamental, que es Teresa Bravo”, alertó.

“Teresa Bravo le va a decir a los padres, a don Santiago y a María de las Nieves, que su hijo tenía condiciones, aptitudes”.  “Y los alienta para que lo lleven a una escuela de mayor jerarquía para aprovechar sus capacidades”, recordó el profesor Mario.

¿Y adónde iba a estudiar un niño pobre en ese momento?

“En las escuelas conventuales -responde el profesor Vera- y es así que Fray Mamerto Esquiú llega a la escuela de San Francisco que distaba a catorce kilómetros de su casa”. Y resaltó que “Esa sociedad en la cual nació Fray Mamerto Esquiú, tenía un pequeño porcentaje de blancos, un 45% de criollos, un 37% eran indios  y un 12% eran negros, zambos y mestizos, o sea estamos hablando de una sociedad donde aún había una fuerte presencia de la familia criolla pero también de esclavos, había muchos esclavos en Piedra Blanca”, destacó Mario Vera.

Su gran discurso ciudadano

“Hay una fecha clave en la vida de Fray Mamerto Esquiú, que es el 18 de octubre de 1848, cuando en la ciudad de San Juan se va a ordenar sacerdote en manos del obispo doctor Eufrasio Quiroga Sarmiento”. “Por su gran capacidad intelectual, él va a consagrado en orador sagrado, que era el sacerdote que se especializaba en retórica”. “El 1 de mayo de 1853, se produce la sanción en Santa Fe de la Constitución Nacional”.

El “Orador de la Constitución”

“Y el presidente de entonces, que era Justo José de Urquiza, envía una circular a todas las provincias, que en ese entonces, eran catorce,para que jurasen fidelidad”. “Una vez que llegan todos esos discursos a la ciudad de Paraná, ahí estaba el vicepresidente Salvador María del Carril, empiezan a leer los discursos de las catorce provincias que habían jurado fidelidad, y cuando llegan al discurso de Catamarca, queda maravillado, queda admirado y dice: <Esto es un venero de oro purísimo>, palabras textuales de Salvador María del Carril, porque había leído el sermón pronunciado por Fray Mamerto Esquiú”, resaltó el profesor Mario Vera.

Los tres momentos del discurso de Esquiú

Hay tres momentos en el  discurso de Esquiú -describió el profesor Vera-, en un primer momento del discurso, Esquiú comienza a recordar toda esa época nefasta, que de 1810 a 1853, habían vivido los argentinos, matanzas, degüellos, tiranía, en medio de una guerra civil de unitarios y federales”. “En la segunda parte de su discurso, trabaja en la necesidad que tenemos los argentinos de respetar la Constitución, de obedecer la  ley para lograr esa paz tan anhelada”. “Y  en un tercer momento Esquiú se pone a relatar de qué manera los argentinos deben lograr la paz y la unidad para empezar a construir esa nación que todos anhelamos”.

En 1853, en relación con la sanción de la Constitución argentina, Fray Mamerto Esquiú pronunció un magnífico sermón en la Iglesia Matriz de Catamarca. Es por este sermón que fue de allí en más conocido como el “Orador de la Constitución”.

¿Esquiú será pronto beato?

“Soñemos un poco, -dijo el profesor Vera- cuando Esquiú sea santo, se le debe buscar un patronazgo”. “San Mamerto puede ser pero, yo estoy trabajando mucho esta idea, que será el santo de la unidad”. “Las palabras, las virtudes de Fray Mamerto son necesarias en este tiempo”.

“De todas las virtudes, voy a rescatar dos, la coherencia en su apostolado y sobre todo la humildad”.

Anécdota sobre la humildad en Fray Mamerto Esquiú

“Esquiú cuando sale de Catamarca, donde ya era famoso por sus sermones, y lo aplaudían, entonces él buscando una mayor pureza de su alma se va a Bolivia, y allí llega al convento franciscano de Tarija, donde había un voto de silencio”.

“Había un fraile, que se le acerca, un viejito italiano y le dice: <Escúcheme padre, usted que viene de Argentina,  escuchó nombrar a ese fray Mamerto Esquiú, tan famoso, tan virtuoso, y Esquiú no le contestó nada”.

“Estos padres han estado meses convivieron con Esquiú y no supieron que él era justamente el padre Esquiú de Argentina”.

Finalmente, el profesor Mario Vera, de Catamarca, nos invitó a conocer la vida de Fray Mamerto Esquiú, y a imitarla “Esquiú va a ser un trabajador incansable, un gran intelectual, pero sobre todo, va a ser un hombre comprometido por el prójimo, Esquiú es un hombre que veía a Dios en el prójimo”. “Eso es fundamental, porque todas las acciones, va a estar consagrado al prójimo, a su pueblo, a la Patria, y especialmente había consagrado su vida a Dios”, concluyó el profesor Mario Daniel Vera, historiador y sobre todo de la vida de Fray Mamerto Esquiú.