Martes, 13 de febrero de 2018

La Iglesia ya había denunciado malos tratos a cadetes en una escuela policial de La Rioja

Martes, 13 de febrero de 2018
image_pdfimage_print
emmanuel garayEmmanuel Garay, el aspirante a cadete que murió tras padecer un entrenamiento físico inhumano en la Escuela de Policía de La Rioja.

Hace tres años, el padre Gonzalo Llorente y la comunidad parroquial de la localidad de Chepes, en la provincia de La Rioja, expusieron ante el Secretario de Derechos Humanos de esa provincia lo que había ocurrido en la sede local de la Escuela de Suboficiales de Policía. En aquella oportunidad, siete jóvenes aspirantes habían sido internados por las consecuencias del “entrenamiento” de características similares a las que hace nueve días le provocaron la muerte al aspirante a cadete Emnanuel Garay.

Aquellos episodios fueron denunciados en una fiscalía de la Justicia riojana, pero, luego, por falta de pruebas y porque los damnificados prefirieron no denunciar, no prosperó la causa y no hubo imputaciones.

Tres años después, el hecho se reiteró en la Escuela de Cadetes de la Policía de La Rioja, ubicada en la capital riojana, pero con consecuencias aún más graves. A la comunidad parroquial de Chepes, que guía el sacerdote Gonzalo Llorente, no le llamó la atención. Ellos mismos habían denunciado malos tratos de los policías instructores a los chicos y chicas de los Llanos de La Rioja que se inscribían en la sede “satélite” de la Escuela de Suboficiales “en busca de una profesión, de una salida laboral”.

Consultado por Radio María Argentina, el padre Llorente recordó que fueron siete los internados en aquella oportunidad por un hecho similar al que le costó la vida a Emmanuel Garay. “Nosotros lo denunciamos, fuimos con algunas familias y lo hablamos con (Delfor) ‘Pocho’ Brizuela, el secretario de Derechos Humanos, quien tomó el caso e hizo la denuncia, pero no pasó nada. Lo único fue que esa escuela policial de Chepes terminó cerrando”, explicó el sacerdote.

Brizuela confirmó la existencia de aquella denuncia. “Yo mismo presenté la denuncia en una fiscalía y pedí la intervención de Asuntos Internos de la Policía, pero no se promovió acción por falta de pruebas, porque los damnificados no se presentaron a declarar por diversas razones, incluso porque varios querían seguir preparándose para ser policías”, explicó el funcionario riojano.

Cuando se le preguntó a Brizuela si las autoridades de la escuela de Chepes eran las mismas, el funcionario respondió que no. Y aseguró que esa institución terminó cerrando “por esta denuncia, y también porque no tenía personal docente”.

Comunicado del obispo

“El valor de la vida, de cada vida, de todas las vidas, nos llama a luchar sin descanso por ellas”, expresa un comunicado difundido esta mañana y que lleva la firma del obispo de La Rioja, Marcelo Colombo, con motivo de la muerte de Emmanuel Garay.

“Ningún mecanismo institucional puede arriesgar ese gran don que nos ha sido dado por Dios”, se lee en otro párrafo del comunicado que expresa “cercanía y solidaridad con la familia del cadete Emmanuel Garay, en este momento doloroso de su muerte prematura”.