lunes, 12 de febrero de 2018

La Oración de sanación interior que nos legó el padre Emiliano Tardif

lunes, 12 de febrero de 2018
image_pdfimage_print

padre emiliano tardif

El padre Emiliano Tardif MSC (misionero del Sagrado Corazón) nació en Quebec, Canadá, el 6 de junio de 1928, y falleció en 1999, de manera repentina, en la localidad de San Antonio de Arredondo, en la provincia de Córdoba, Argentina, mientras predicaba un retiro espiritual para sacerdotes.

Reconocido en toda América por sus prédicas, Tardif fue uno de los principales impulsores del reconocimiento y la promoción -dentro de la Iglesia Católica- de la Renovación Carismática.

Inspirado en el Amor de Dios y en su propia experiencia de sanación, escribió esta oración que el padre Javier Soteras compartió durante la Catequesis en Radio María.

Oración de sanación interior

 

Padre de bondad: te bendigo y te alabo y te doy gracias; porque por tu amor nos diste a tu hijo Jesús.

Gracias, Padre, porque a la luz del Espíritu comprendemos que Él es la luz, la verdad y el Buen Pastor

que ha venido para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.

Hoy, Padre, me quiero presentar delante de ti, como tu hijo.

Tú me conoces por mi nombre; pon tus ojos de Padre amoroso en mi vida.

Tu conoces mi corazón y conoces las heridas de mi historia.

Tu conoces todo lo que he querido hacer y no he hecho.

Conoces también lo que hice o me hicieron lastimándome.

Tu conoces mis limitaciones, mis errores y mis pecados.

Conoces los traumas y complejos de mi vida.

Hoy, Padre, te pido que por el amor que le tienes a tu hijo Jesucristo,

derrames tu santo Espíritu sobre mí, para que el calor de tu amor sanador

penetre en lo más íntimo de mi corazón.

Tú que sanas los corazones destrozados y vendas las heridas

sáname aquí y ahora de mi alma mi mente, mi memoria y todo mi interior.

Entra en mí, Señor Jesús, como entraste en aquella casa

donde estaban tus discípulos llenos de miedo.

Tu que apareciste en medio de ellos y les dijiste: “paz a vosotros”,

entra en mi corazón y dame tu paz.

¡Lléname de tu amor!

Sabemos que el amor hecha fuera el temor.

Pasa por mi vida y sana mi corazón.

Sabemos, Señor Jesús,

que tu lo haces siempre que te lo pedimos

y te lo estoy pidiendo con María, mi madre,

la que estaba en las bodas de Caná cuando no había vino

y tu respondiste a su deseo transformando el agua en vino.

Cambia mi corazón y dame un corazón generoso,

un corazón afable, un corazón bondadoso,

dame un corazón nuevo.

Has brotar en mí los frutos de tu presencia.

Dame el fruto de tu Espíritu que es amor, paz, alegría.

haz que venga sobre mi el Espíritu de las bienaventuranzas,

para que pueda saborear y buscar a Dios cada día,

viviendo sin complejos ni traumas junto a los demás,

junto a mi familia, junto a mis hermanos.

Te doy gracias, Padre, por lo que estás haciendo hoy en mi vida.

Te doy gracias de todo corazón porque tú me sanas,

porque tú me liberas, porque tu rompes las cadenas

y me das la libertad.

Gracias, Señor Jesús, porque soy templo de tu Espíritu

y ese templo no se puede destruir porque es la casa de Dios.

Te doy gracias Espíritu Santo por la fe.

Gracias por el amor que has puesto en mi corazón,

¡Qué grande eres Señor Dios Trino y Uno!

Bendito y alabado seas, Señor.

Amén